no más dolores de cabeza
Hace varios años que vengo hablando del tema de la intimidad sexual en el
matrimonio a grupos femeniles . La primera vez que lo hice , me ruboricé , me salió urticaria en el cuello y quedé empapada de transpiración . Para colmo , había un silencio sepulcral en el público . Me había arriesgado y sentía que había quedado como una idiota . No cabía duda de que esas mujeres silenciosas me estaban condenando . A juzgar por sus expresiones , nadie se identificaba con los « dolores de cabeza » que estaba compartiendo .
Señor , ¿ por qué me estoy humillando con este tema ? Seguro que piensan que soy un monstruo . Ahí mismo decidí que nunca volvería a tocar el tema en público si lograba sobrevivir los próximos 45 minutos . No tardé mucho en darme cuenta de que el silencio en la sala no tenía nada que ver con la condenación . Cuando terminé de hablar , las mujeres me rodearon ; muchas de ellas con lágrimas en los ojos . Al conversar con cada una de ellas brotaron torrentes de secretos , frustraciones y preguntas .
Por fin habían encontrado un ambiente seguro en el cual tratar las profundas inquietudes que habían sentido por tanto tiempo . Algunas confesaron que no soportaban el sexo . Otras se sentían culpables por pasar meses o hasta años sin haber tenido relaciones sexuales con su marido . Algunas tenían preguntas sobre lo que la Biblia enseña acerca del juego de roles , el sexo oral , los vibradores o los videos sexuales . Otras se preguntaban si algún día podrían superar la falta de confianza generada por la infidelidad del marido . Unas pocas compartieron en secreto que ellasquerían tener relaciones sexuales pero los esposos no . Ya no me preocupa el hablar a las mujeres del sexo . Una y otra vez la experiencia me ha enseñado que casi todas las mujeres luchan en esta área de una manera u otra . Rara vez he encontrado mujeres que consideren que las relaciones sexuales con su esposo son un regalo indiscutible . La mayoría ve el sexo como una tarea , una carga o un pesar ; es fuente de conflicto , rechazo y , tal vez , vergüenza . Aun en los matrimonios más sanos , las parejas luchan con temas como la frecuencia de las relaciones , cómo hacerse tiempo para el sexo , qué es apropiado y cómo combatir las constantes tentaciones de nuestra cultura sexualmente explícita .
Recuerdo un día en que hablé de este tema a un grupo de mujeres . Dije en chiste que muchas mujeres prefieren un buen libro y un buen chocolate al sexo . Una mujer del público gritó :
—¡ Prefiero un libro sobre contabilidad y un plato de brócoli antes que el sexo cualquier día de la semana ! ¿ Y tú ? ¿ Te identificas con estos sentimientos ? ¿ Parece el sexo una bendición o una maldición en tu matrimonio ? A lo mejor depende de la etapa de la vida en que te encuentras . ¿ Cómo entiendes la idea de que el sexo es un regalo que Dios te ha dado ?
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