Panamericano de Fútbol.
El tercero encuentro llegaría al año si-
guente, en 1903 para darle la primera vic-
toria a Uruguay. En aquella oportunidad,
el combinado oriental triunfó por 3 goles
contra 2, en un encuentro en el que estuvo
integrado exclusivamente por jugadores
del Club Nacional de Football. Se jugó en
Buenos Aires, en la Sociedad Hípica, hoy el
Campo Argentino de Polo, allí en el barrio
de Palermo. Durante la primera década del siglo pa-
sado no existieron Campeonatos Sudame-
ricanos hasta 1916, no solían haber dema-
siados torneos internacionales, Argenti-
na y Uruguay organizaron varios torneos
amistosos que les permitieron enfrentar
a sus seleccionados, al menos, a razón de
una o dos veces por año.
Entrar en detalles, de los 192 partidos
realizados, seria escribir un libro para
plasmar cada incidente de cada partido,
donde encontramos un historial plagado de
gloria, con finales importantes para cada
una de las seleccionados rioplatenses. Así nació, la Copa Lipton, un trofeo
donado por el magnate británico del té
Thomas Lipton, que se disputó entre
1905 y 1992. También surgieron tor-
neos amistosos similares como la Copa
Newton, entre 1906 y 1976, o las copas
de Honor Argentino y de Honor Urugua-
yo, según la sede en la que se jugaba.
Ambas selecciones poseen dos copas
mundiales de la FIFA, Uruguay, ganó la
final a la Argentina en el primer mundial
llevado a cabo en Montevideo 1930; por
otra parte Uruguay tiene quince Copa
América, una más que Argentina, que
a su vez posee un título de Copa FIFA
de Confederaciones y la Copa Artemio
Franchi (disputada entre el campeón de
la Copa America y la Euro-copa).
La celeste posee el Mundialito, trofeo
disputado entre los ganadores de las co-
pas mundiales, llevado a cabo en Montevi-
deo en 1980/81.
Ambos seleccionados tienen en su ha-
ber dos campeonatos de Juegos Olímpi-
cos, también uno de ellos el jugado en
Amsterdam 1928, ganado por los uru-
guayos ante la Argentina.
Ambas selecciones poseen en su palma-
rés dos títulos cada uno del Campeonato
Pag 32
O sea que desde aquel partido disputa-
do en el Paso Molino (1901 o 1902 para la
FIFA), nos quedaría repasar por nuestras
memorias cerca de 200 partidos hasta
llegar al realizado en Israel éste lunes 18
de noviembre de 2019; en el Estadio de
Bloomfield de Tel Aviv lugar elegido para
una nueva reedición del clásico rioplatense
entre las selecciones de fútbol de Argen-
tina y Uruguay,
La última vez que ambos se midieron
fuera del ámbito de una Copa América, un
Mundial o las Eliminatorias, fue el 20 de
agosto de 2003, cuando Argentina venció
a Uruguay por 3 a 2 en el estadio Artemio
Franchi de Florencia, Italia.
Pero no todos fueron amistosos. La ri-
validad entre ambos países también cre-
ció gracias a la cantidad de finales que
tuvieron a ambos países como protago-
nistas. Son recordadas —especialmen-
te por los uruguayos— las finales de los
Juegos Olímpicos de 1928 en Ámsterdam
y de la primera Copa Mundial de Fútbol
organizada por la FIFA en Uruguay en
el año 1930 que terminaron con victoria
de Uruguay por 2 a 1 y 4 a 2 respecti-
vamente.
Además de otorgarle a Uruguay su pri-
mera victoria, aquella final abonó el mito
de la naturaleza aguerrida de los futbo-
listas uruguayos. Al día siguiente del en-
cuentro, medios argentinos se hicieron eco
de presiones y amenazas proferidas desde
el entorno de la selección uruguaya contra
los futbolistas argentinos para evitar que
ganaran.
LAS SELECCIONES DOMINANTES DE
SURAMÉRICA
El historial también marca un prota-
gonismo absoluto de ambas selecciones
en la Copa América, el torneo de se-
lecciones más importante del continente
americano. Ya sea en finales directas o
en régimen de liguilla, ambos países de-
finieron el trofeo entre ambos en doce
ocasiones. Además, son los máximos ga-
nadores de la copa, Uruguay con 15 y
Argentina con 14 ediciones cada uno.
Contando todos los partidos, la his-
toria marca una superioridad argentina
con 88 triunfos contra 57 de Uruguay.
El empate en Tel Aviv fue el número 47
entre los vecinos del Río de la Plata.
La rivalidad histórica también mostró su
contracara en 2001, cuando en la última
fecha de la fase clasificatoria para la Copa
Mundial de Corea y Japón 2002, Argentina
y Uruguay se enfrentaban en Montevideo.
Mientras el seleccionado argentino ya te-
nía su presencia asegurada en el mundial,
Uruguay necesitaba un empate para no de-
pender del resultado de Colombia, el otro
Pag 33