El Uru Revista Nº 44 | Page 22

VILLA MUÑOZ ANTIGUAMENTE LLAMADO BARRIO REUS Viejo barrio de mi ensueño,♫ El de ranchitos iguales,♫ Roberto Fugazot fue un actor y cantor oriundo de Villa Muñoz que junto a Alfre- do Navarrine compusieron el famoso tango “Barrio Reo” inspirados en el barrio de casas iguales creado por Emilio Reus, de hecho originariamente el tango se tituló “Barrio Reus” y después trocaron su nombre para presentarlo en Buenos Aires. Emilio Reus irrumpió en la escena mon- tevideana en el año 1887, cuando se iniciaba el gobierno de Máximo Tajes. Había nacido en Madrid en 1858, fue abogado, catedrático, periodista, filó- sofo y empresario que arribó primero a Argentina y después a Uruguay donde murió a los 32 años de edad. Sólo vi- vió cinco años en Uruguay, pero a pesar de este corto periodo fue muy prolifero en cuanto a emprendimientos inmobiliarios, aunque también tuvo quiebras estrepito- sas, pero a nosotros lo que nos ocupa hoy es la iniciativa de la creación de dos ba- rrios de casitas novedosas, para la época, que consistía en casas de dos pisos, con un gran patio interno central, donde todas las piezas desembocaban en él. Eran viviendas muy económicas para albergar a gente de menores recursos. Los dos barrios estaban ubicados uno al sur de la ciudad y otro al norte. El Reus del sur, en Ansina, tuvo mucha trascendencia por su importancia con la música afro y el Pag 22 candombe propuesto por sus habitantes. Este barrio se mantuvo hasta que la si- niestra dictadura que asoló nuestro país demolió todas las casas para hacer apar- tamentos. a integrar el capital del Banco Hipotecario que cambió el nombre inicial del barrio por el de Villa Muñoz en homenaje al Dr. José María Muñoz, que había sido presidente del Banco Nacional, primer presidente del Banco República y luego también integró el Banco Hipotecario. Hoy solamente las dos cuadras donde están las casas del barrio original, llevan el nombre de Emilio Reus, quien falleció el 7 de Mayo de 1891. Por los años 20 la prosperidad que impul- só a Uruguay hizo que continuamente lle- garan al país oleadas de inmigrantes euro- peos, que venían escapando de los avatares de la guerra. Muchos de estos inmigrantes eran de origen judío y especialmente los polacos, rusos y lituanos fueron los que se establecieron en el barrio, tentados por los precios bajos de estas viviendas. Eran cuentapropistas sin más capital que su oficio. Eran carpinteros, zapateros, pe- leteros y pequeños comerciantes. El barrio se convirtió en barrio de in- migrantes y lo llamaron “barrio de los judíos” por el origen de sus habitantes. Obviamente el original barrio Reus fue quedando chico y por consecuencia poco a poco se fue extendiendo hacia los alrede- dores. Los nuevos vecinos fueron desplegando sus oficios e instalando sus comercios, especialmente, en la calle Arenal Gran- de, dándole una fisonomía muy especial a la zona, destacándose la diversidad de rubros de los pequeños negocios, que le fueron dando una característica muy particular al barrio, que no sólo se con- serva, sino que se fue incrementando con el correr del tiempo, hasta convertirse en un centro comercial mayorista visitado por todos los montevideanos en busca de El Reus del norte no solo se mantie- ne en pié, sino que goza de muy buena salud, fue restaurado en la década del 60 y la Escuela Nacional de Bellas Artes tomó para sí el embellecimiento de las casas que componen el barrio, repitiendo la experiencia en 1992. En la construcción del barrio traba- jaron 1500 personas, algo inusitado en esa época y era impresionante ver el desfile diario de cientos de carre- tas acarreando materiales para la obra. Dos líneas de tranvías conectarían a la pequeña urbe con el centro de la ciudad: la Oriental y la del Reducto. Debido a la crisis económica que abatía al Uruguay y a errores propios, quebró la compañía del Dr. Reus y todo el barrio pasó Fachadas de las casas del Barrio Reus al Norte Pag 23