El Uru Revista Nº 43 | Page 22

Comercial, el Banco Caja Obrera, el Banco Pan de Azúcar y el Banco de Italia. Estas instituciones continuaron funcionando a pér- dida en manos del estado. Las negociaciones para la venta de esos bancos encarada por el gobierno desde el comienzo despertaron las suspicacias de los partidos y prensa de oposición, así como en la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU). Basta decir que todo esto culminó con el procesamiento con prisión del Cr. Braga por el deli- to de abuso innominado de funciones y del secretario del presidente Daniel Cambón, por el delito de “conjunción del interés personal con el público” y de numerosos otros funcionarios. Otros que irán a prisión serán los hermanos Rohm, quienes compraron el Banco Comercial por nada, hubo que pagarles 2 millones de dó- lares para que se hicieran cargo del banco y luego se dedicaron a estafar a los clientes. PROCESO DE DESINDUSTRIALIZA- CIÓN Y REDUCCIÓN DE LAS TASAS ARANCELARIAS El gobierno de Lacalle impulsó un aumento de las importaciones de bienes de consumo (por la vía de la desgravación arancelaria y del atraso cambiario) que afectó fundamen- talmente a la industria manufacturera. En el período de gobierno, la industria manufac- turera pasó de representar el 25% del PBI a un 16% del mismo. Las importaciones de bienes de consumo crecieron de 200 mi- llones en 1990 a 800 millones en 1994. El cierre de dos empresas emblemáticas (Onda y Funsa) graficó la destrucción de empleos industriales y de servicios que llegaron al or- den de los 90.000. Pag 22 CONFLICTOS SOCIALES La administración de Lacalle suspendió los Consejos de Salarios (órgano estatal de ne- gociación colectiva de salarios y condiciones de trabajo). Como consecuencia enfrentó una férrea oposición del movimiento sindi- cal, así como una abierta confrontación con la doctrina jurídica, en particular con las re- comendaciones de la OIT. También intentó sin éxito la reglamentación del derecho de huelga. Los conflictos gremiales fueron muy numerosos. Para señalar los más im- portantes debemos decir, por un lado, una inédita huelga policial que tuvo en vilo al gobierno que no tuvo más re- medio que realizar concesiones a los uniformados. Gran relevancia adquirió la esposa de uno de los efectivos, Sandra Do- dera, que representó a los policías que care- cían del derecho a sindicalizarse. Otra huelga muy importante fue la protagonizada por los obreros de la construcción que duró 83 días. El acuer- do con el cual finaliza la huelga rompe con la pauta salarial y establece la creación del Fondo Social, con aportes de los empleado- res y de los trabajadores. Sin embargo hay que subrayar que el go- bierno de Lacalle tuvo también políticas de integración de los trabajadores en órganos públicos como fue la integración del di- rectorio del Banco de Previsión Social con representantes de los empresarios, trabajadores (a partir de ternas pro- puestas por el PIT-CNT) y jubilados ; la creación de la Junta Nacional de Empleo (JUNAE) con la interacción de delegados de los trabajadores y empresarios, y la creación