Foto de Agustina Guimaraes
de gente de todas las edades integrando a
las familias a una actividad donde pueden
participar todos.
Más tarde “la crítica”, al ritmo de la murga uruguaya, recordando las cosas que no
convencen de nuestra realidad con menciones a los transgénicos y a la mega minería, sin olvidar a los 43 desaparecidos de
Ayotzinapa.
Todo en un marco de gran colorido por
los trajes con sus colores típicos: violeta, blanco y amarillo, colores bien transgresores por cierto. Y con una pequeña
orquesta para resaltar, de bombos y redoblantes y hasta un saxo que pone un
toque especial a todo el espectáculo.
Viene luego la despedida o Retirada con
sus tradicionales elogios al carnaval y la
promesa de volver:
En el medio de tu pecho se ha encontrado
Un rincón que desbarata a los tiranos
Hace frente con un bombo desquiciado
Con sonoridad de amor
Esta fiesta pone fin al desencanto
Mezcla fina de razón y despilfarro
Nos veremos con el sol de otro verano
Hasta siempre carnaval!
Pero no termina ahí: como hace varios
años viene la parte del circo, la contorsionista, los malabares, etc. Y después si, la
marcha de retirada usando bombo con platillo a todo vapor.
Tal vez algo flojo si se pueda señalar y es
la falta de mas situaciones jocosas, quizá
por aquello de asociar la alegría con la risa
y con algo que a mi me gustaba mucho del
carnaval uruguayo, la desfachatez de algunas murgas!
Difícil decir que es esta transgresión
de acoplar los estilos de murga uruguayo y porteño y para completar añadir números de circo. El resultado eso si, es
“muy disfrutable” para los espectadores, como dicen del otro lado del charco.
Por eso desde aquí les mandamos un
fuerte aplauso a todos los integrantes
de la murga de Almagro “La Redoblona”
Leonardo Piccininno
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