El Uru Revista Nº 33 | Página 20

LOS BARRIOS DE MONTEVIDEO HOY: LA TEJA Por Aníbal Benítez “¡Vamos! ¡Que la historia está cantando! Con el ritmo de La Teja, con la fuerza de La Unión”… esta simple, pero hermosa frase, de la conocida canción de Raúl Castro y Jaime Roos, está dando toda una definición del barrio que hoy nos ocupa. Si agregamos Diablos Verdes, La Soberana, La Reina de La teja, ya estamos hablando de murgas y carnaval y si decimos ritmo, murgas y carnaval, entonces estamos seguros que mencionamos a La Teja, barrio carnavalero por excelencia. Barrio que se mueve al ritmo de su gente, que habita una zona fundamentalmente industrial y obrera. Gente humilde, sencilla y muy identificada con su terruño. La historia dice que nació con el nombre de Pueblo Victoria en homenaje a la reina de Gran Bretaña, ya que su fundación, allá por el año 1842, se debió a un inmigrante inglés. Samuel Fisher Lafone, que había nacido en Liverpool y tenía férreas convicciones protestantes, Lafone había adquirido los terrenos a la sociedad formada por Francisco Juanicó y Andrés Cavaillon e instaló un establecimiento saladeril modelo, que adquirió gran desarrollo después de la Guerra Grande. El saladero de Lafone tenía varios galpones, construcciones y viviendas para sus obreros, cuyos techos, imitando las construcciones de las Islas Británicas, eran a dos aguas y de tejas, razón Pag 20 por la cual, el pueblo tomó la denominación popular de La Teja que todavía conserva. El resto de los terrenos de Lafone, entre los arroyos Pantanoso y Miguelete, se lotearon y fue delineado en 122 manzanas por los agrimensores de la Comisión Topográfica, para formar el mencionado pueblo. Samuel Lafone fue considerado uno de los capitalistas más progresista del siglo XIX, sus actividades empresariales abarcaron los rubros más diversos. En 1840 tuvo la iniciativa de edificar el Templo Ingles, en 1836 formó una empresa para fomentar la inmigración de vascos franceses, en 1845 arrendó una de las islas Malvinas; la pobló de ganado y estableció una carrera de barcos desde Montevideo. La creación de la Sociedad de Cambios, que después se transformó en el Banco Comercial, también se le debe a Lafone. Asi mismo ensayó la explotación minera en la zona de Cuñapirú y en sociedad con su hermano crearon en Punta del Este la 1era. Explotación de lobos marinos del país. En 1914 el Varadero y los terrenos que ocupaba el Saladero, fueron adquiridos por el Estado y allí y en terrenos ganados al rio, en el año 1934 se instalaría la planta de ANCAP. También, Lafone cooperó con lel gobierno de la Defensa de Montevideo durante el trans-