CEIPSO Eugenio Muro
En nombre de todos quienes formamos parte de nuestro cole…
¡¡Bienvenidos al número cero de la revista “EL SOPLÓN” cadalseño del CEIPSO
Eugenio Muro!!
Antes de nada, queremos realizar una declaración de intenciones y, como
sabemos que el camino más largo comienza con un primer paso, esperamos que este
número solo sea el primero de muchos que, de alguna manera, irán mostrando el día a
día de nuestro centro.
Este número inicial supone la plasmación de una ilusión y de un esfuerzo
compartidos por todos que deja “negro sobre blanco” nuestra intención de que esta
pequeña publicación se configure como un espacio abierto que traslade, a su vez, de
manera irrenunciable, las múltiples voces que componen nuestra comunidad educativa.
Igual que solo en la visión de conjunto de un tapiz las teselas que lo conforman
adquieren sentido, solo la perspectiva adecuada y la empatía necesaria nos
proporcionará las herramientas precisas para que el trabajo coral que le sirve de
andamiaje a estas páginas devuelva el reflejo más o menos preciso del trabajo
desarrollado.
Sin caer en la autocomplacencia (y haciendo una entrañable concesión a la
nostalgia), pensamos que merece la pena que compartamos este recorrido por la
memoria del trabajo de alumnos, profes y familias de este curso 17-18 que está tocando
a su fin.
Recuerdo ahora unos versos del poema de Celaya “Se trata de algo positivo”:
HOY, por ejemplo, estoy más bien contento.
No sé bien las razones; mas por si acaso anoto:
Y es que, a veces, se tiende a pasar por alto los buenos momentos entre las mil
preocupaciones cotidianas que nos acechan con sus inaplazables y vertiginosas
exigencias.
En estas líneas, queremos ofreceros un antídoto contra las urgencias del día a día
y estamos seguros de que, cuando, con el tiempo, acudamos a estas páginas, una sonrisa
cómplice acudirá a nuestros labios y entonces podremos estar orgullosos del camino
compartido.
No quiero terminar estas líneas sin agradecer el trabajo de quienes han hecho
posible que este proyecto salga adelante, en especial, a Cruz, nuestra profe que, entre
las mil tareas de su complicada tutoría y su trabajo como TIC en el cole, ha sacado tiempo
de donde no lo había para mimar cada publicación y cincelar el vértigo que acecha en la
página en blanco con las herramientas de su buen hacer y de su entusiasmo.
Muchísimas gracias a todos los que hacéis posible que el centro salga adelante
cada curso y que, además, ese periplo merezca tanto la pena.
Un saludo,
Equipo directivo.