El Rincón del Ajedrecista Junio 2013 | Seite 32

Crítica de libros Daniel Canteli CUESTIONES SOBRE TEORÍA MODERNA EN AJEDREZ [Isaac Lipnitsky] E n todo caso, siempre sospeché que una de las razones del éxito ajedrecístico en la Unión Soviética, aparte del esfuerzo individual, venía dado por la extensa bibliografía disponible. No era extraño que se editaran cientos de miles de unidades de los tratados más importantes. De esta manera la información, en los lejanos tiempos en que no existía Internet, estaba al alcance de la mayoría. E l libro del que hablaré a continuación, sin embargo, es una rara excepción. En su primera edición tuvo una tirada de tan solo 10 000 ejemplares —que puede parecer una barbaridad en la actualidad, pero que era poco para los cánones soviéticos—. Autores de reconocido prestigio, entre ellos Mark Dvoretsky, coinciden en afirmar que Вопросы современной шахматной теории es una obra maestra. Debo decir que la principal razón por la que Bobby Fischer aprendió ruso fue poder leer este libro. Inexplicablemente permaneció sin traducir del ruso hasta el 2008, lo que impidió que fuera especialmente conocido en Occidente. Sin embargo, en la antigua Unión Soviética este manual fue el libro de cabecera de generaciones y generaciones de grandes ajedrecistas. P ese a que estamos hablando de una obra del año 1956 permanece perfectamente vigente. Su «desconocido» autor era un fuerte jugador ucraniano que falleció prematuramente a la edad de 35 años, truncándose así una prometedora carrera. En su juventud fue el gran rival de David Bronstein, principalmente porque ambos eran originarios de Kiev. Prueba de su fuerza es que finalizó empatado en el segundo puesto del Campeonato de la URSS de 1950, solo por detrás de Keres y superando a Smyslov, Petrosian, Geller y otros grandes del ajedrez mundial. C uriosamente, la intención original del autor era escribir una monografía sobre la Defensa Ragozin (1.d4 d5; 2.c4 e6; 3.¤c3 Cf6; 4.¤f3 ¥b4), una apertura bastante popular por aquella época 31 Portada del libro original en ruso y en la que Lipnitsky era un experto. Una vez desarrollado el tema, se dio cuenta de que no estaría mal acompañar el estudio teórico con un breve prefacio con fundamentos de la teoría de aperturas, que pudiera ser ilustrativa. Como una cosa lleva a lo otro, ese breve prefacio se convirtió en un extenso tratado de estrategia. T anto en la edición inglesa, como en la española de la Editorial Chessy, se eliminó esa extensa parte (200 páginas) ya que si bien por los años 50 estaba vigente —Fischer se atrevió a jugarla en diversas ocasiones tras la lectura del libro— hoy en día existen tratados más actualizados y, por qué no decirlo, mejores... A cambio, se incluyó un suplemento con alguna de las mejores partidas de Lipnitsky. Un merecido homenaje al autor. A unque todos los capítulos tienen su interés práctico yo Crítica de libros A principios de los noventa, durante mi etapa como bachiller, un viejo profesor de Física nos solía decir que los rusos eran tan buenos científicos debido al clima, ya que al hacer tanto frío, en vez de perder el tiempo en bares o discotecas se quedaban en sus casas resguardándose y estudiando. No sé si será correcto el argumento en el caso de los rusos pero sí que puede ser la razón por la que en España tenemos tan pocos científicos y de que nuestro nivel ajedrecístico sea tan bajo, al menos, en comparación con el de la antigua URSS.