EL REY Y LOS BOSQUES
Era una vez un rey muy gordo, bajo y muy poderoso. Este rey era muy ambicioso y no se
preocupaba con la naturaleza. Se llamaba Felipe, tenía el pelo gris y llevaba unas gafas
redondas. Su nariz era muy gorda y tenía pecas. Era muy gruñón y solo se quedaba feliz
cuando todos hacían lo que él quería. Además era muy presumido, por lo tanto eran pocos a
los que gustaba el rey.
Él tenía dos hijas: Agnes y Amalia. Su mujer, que se llamaba Violeta, era una persona
muy cariñosa, alegre y bondadosa al contrario del.
Una de sus hijas, Agnes, creía que el rey tenía un poco de amor en su corazón, creía que
él solo necesitaba de alguien que lo enseñase a ver las buenas cosas de la vida. Agnes era una
chica muy guapa y soñadora, tenía los ojos negros y el pelo largo y marrón. Le gustaba mucho
la naturaleza y ella siempre intentaba hacer el bien.
Amalia, la otra hija del rey, tenía un carácter muy parecido al de su padre. Tenía envidia
de su hermana, porque, al contrario de Agnes, Amalia no conseguía ver las buenas cosas de la
vida.
Además de sus hijas, el rey tenía un hijo, que se llamaba Gonzalo. Era un chico muy
guapo, muy encantador y muy musculado. Él era muy atractivo y tenía muchas pretendientes.
Pero era un chico que le gustaba estar soltero y no quería nadie. Él creía que no valía la pena
casarse, porque el divorcio estaba muy caro. Pero Gonzalo, a pesar de ser muy guapo, no
quería ser rey, él quería ser cantante, porque tenía una voz de ruiseñor. Infelizmente, su padre
no quería que él realizase sus sueños. El reino necesitaría de un nuevo rey y por lo tanto su hijo
tenía que cumplir sus responsabilidades.
El rey era muy arrogante y terrible con sus súbditos, no perdonaba a nadie y cuando
quería castigaba las personas inocentes sin cualquier explicación.
El reino, por su vez, era muy rico y grande. Tenía un jardín y bosques maravillosos,
donde las personas del reino pasaban los días. En el jardín, estaba un lago muy grande con una
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