El purgatorio de los ángeles
Prosa Poética
Existe un licor amargo, un licor desvanecido circulando por las
cascadas olvidadas para nombrar las lágrimas del sol. Esa distancia
del vacío truncada en los oídos diarios en las ofensas de los estados.
Son los jinetes de la voz calcinada. El dato de la incongruencia marca
su ritmo en los martillos sigilosos que muerden los horarios
repentinos.
El mismo antecedente arrollador cruza las vertientes eternas de las
angustias. La mísera respuesta del arcoíris de los arrebatos. Lo simple
de la redundancia errática agoniza con las sombras de la vanidad.