el newsletter de la camada 87 octubre 2013 | Page 18
“El 14 de septiembre, algunos sábados atrás, tuvimos nuestro
primer desafío: tocar en vivo en Makena, un bar de Palermo. El día
anterior, Andy Basso se lesionó la mano y estuvo toda la noche con
hielo, tratando de recuperarse. Andy es la única guitarra del grupo y
el responsable de los solos. Un experto de la guitarra, casi un
obsesivo. De hecho, para tocar en la banda, después de tener más
de diez guitarras diferentes, se mandó a hacer una a mano, con un
luthier (muchos ahora saben a qué responde el “Les Luthiers”),
especialista en hacer guitarras.
“Para colmo, vamos a la prueba de sonido -media hora antes del
show- y Nacho, nuestro cantante, se queda sin voz! ¡No podía ni
hablar! Alrededor de 400 personas esperando y Andy con hielito en
la mano y Nacho tratando de poner en orden sus cuerdas vocales.
Toma agua y nada. Hablo con un médico amigo; me dice: "no hay
nada que hacer, el frío o los nervios le jugaron una mala pasada...
Quizás con un whisky sale!”. Le dimos a Nacho cinco whiskies
(cinco, no miento) whiskies... y salió a escena. Tambaleaba un poco,
decía boludeces, pero salió! Y el show fue tremendo. Increíble lo que
uno sufre en esos momentos.”