El Misterio de Belicena Villca El Misterio de Belicena Villca Edición 2017 | Page 464
¨El Misterio de Belicena Villca¨
arriesgarnos a sostener un combate desigual. Lo que hicimos, en cambio, fue salir los cuatro
por la ventana: primero trepó el lopa; luego Oskar, parado sobre mis hombros, recibió ayuda y
pasó a la cornisa exterior; y, finalmente, subimos Bangi y Yo.
Rodeamos el Templo y comprobamos que el frente estaba desguarnecido. Atravesamos,
pues, el pasillo que unía la Isla Blanca con la playa y nos ocultamos tras el murillo para
observar, cincuenta metros adelante, lo que sucedía en el Monasterio. ¡En los minutos
siguientes nos reencontraríamos con nuestros Camaradas!
Capítulo XXVI
El entorno de la muralla había sido despojado de rocas, por lo que tuvieron que arrastrarse
cincuenta metros. Faltando cinco minutos para la una Von Grossen, los tres oficiales , y tres
lopas, se hallaban pegados en el suelo a veinte metros de la puerta principal. Los restantes
cuatro monjes estaban encargados de eliminar a los vigías, desplegados en posiciones
adecuadas para tal fin.
Su acción fue muy veloz y los vigías “nada vieron” cuando los lopas emergieron de la tierra
con la velocidad de la cobra,