Un grupo de judíos perseguidos se dirige a Venecia, donde confían encontrar
seguridad y protección. El hombre que encabeza la expedición es Moses
Conegliano, padre de familia sabio y carismático, un judío reflexivo y
optimista cuya experiencia le predispone a hacer de guía y consejero de
todos ellos.
La ciudad que los acoge es abierta y tolerante, reflejo de este período de la
Europa de costumbres ambivalentes y, a acaso, contradictorias. Una ciudad
mercantil con un ambiente propicio para que en ella se den cita todas las
confrontaciones ideológicas de la época: los ecos imperialistas, los
enfrentamientos entre luteranos y católicos y el fanatismo antisemita de
una Inquisición en auge. Así, finalmente, con la constitución del Gueto de
Venecia en 1516, el drama de la historia se enlaza indisolublemente con la
vida de Moses Conegliano y su familia.
El mercader de Venecia es una mirada lúcida a la historia y a un mundo
lleno de emboscadas y traiciones, refinadas actividades comerciales y
comprometidas alianzas.