EL LIBRO DE ENOC
“Y la tierra estará limpia de toda corrupción, de todo pecado, de todo
castigo y de todo dolor y yo no enviaré más plagas sobre la tierra, hasta
las generaciones de las generaciones ni por toda la eternidad.
Capítulo 11
“Y en esos días abriré los tesoros de bendición que están en el cielo, para
hacerlos descender sobre la tierra, sobre las obras y el trabajo de los hijos
de los hombres
“Y la paz y la verdad estarán unidas todos los días del mundo y por todas
las generaciones.
Capítulo 12
Ante esos sucesos Enoc había sido ocultado y no había ningún humano
que supiera dónde fue escondido ni dónde están ni qué le sucedió.
Él hacía todas sus acciones con los Vigilantes y pasaba sus días con los
santos.
Así, yo Enoc estaba comenzando a bendecir al Señor de majestad, al
Rey de los tiempos, y he aquí que el Vigilante del gran Santo me llamó a
mí, Enoc el escribiente y me dijo:
“Enoc, escriba de justicia, ve a los Vigilantes del cielo que han
abandonado las alturas del cielo, el eterno lugar santo y que se han
contaminado con las mujeres haciendo como hacen los hijos de los
hombres, y han tomado mujeres y han forjado una gran obra de
corrupción sobre la tierra, y hazles saber que no habrá para ellos paz ni
redención de su pecado.
«Y así como gozaron a causa de sus hijos ellos verán la muerte de sus
bienamados y llorarán por la pérdida de sus hijos y suplicarán
eternamente, pero no habrá para ellos misericordia ni paz».
Capítulo 13
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