El Fau
Natalia bebe a sorbos el té
y cruzar las piernas bajo la fa
muy bien sus palabras.
—No vi nada. Solo me enc
que salía de la biblioteca. Yo
una cita con Mr. Peter, ya q
mendarme algunos libros. Si
llamada. Una vez sola en el p
mi antigua amistad con Daws
me encontré con esa horrible
—¿No recuerda algo que le
el despacho, dinero o algo rar
—No, en absoluto. Lo que
zoo salía muy apresurado.
—Bien, Sra. Stevenson. Es
hablar con el director para i
cuidadores y, sobre todo, ten
seguro que más adelante la ll
al Sr. Baxter.
—¡Vaya! ¿Conoce usted al
—Hemos jugado a menudo
ambos compartimos su amist
—Entonces ya sabe dónde
—Sí, Sra. Stevenson. Para
dremos en contacto con usted
Los aviones siempre habían s
reflexiones. Menos hoy, que
mental que la aleja de cualqu
la mantiene en un caos intern