El Desván BDSM El Desván n.24 - Febrero 20 | Seite 14

Masturbarte con un jengibre y retorcerte de placer Danielle Rodriguez Te llevamos de la mano a esta práctica que data de la era victoriana para que experimentes nuevos niveles de placer con esta raíz que puedes encontrar en cualquier mercado. "¿Alguna vez te has masturbado con un jengibre?", preguntó un amigo durante una plática casual. Lo preguntó muy al aire, sin ahondar en el tema. Pues parece que además de ser muy rico en comidas y bebidas, el jengibre es un poderosísimo estimulante. Me platicó acerca del uso de esta milenaria raíz en la práctica del sadomasoquismo. "Lo encontré en un libro", dijo. Él nunca lo ha hecho con su novia. Dice que a ella no se le antoja la idea. Tal vez fue una provocación; sabe lo caliente que soy. Le pregunté cómo estaba el asunto y simplemente respondió: "Lávalo bien y úsalo con medida". Por supuesto me pidió un resumen de mi experiencia en caso de que me animara. Me ganó la curiosidad. También 14 las ganas. Resulta que se le llama "figging" al juego (posible tortura) anal con jengibre. Y tal parece que la práctica data de la época victoriana. Se debe introducir un trozo de jengibre en el ano de la pareja hasta que ésta suplique o llore, cualquier cosa que suceda primero. Por eso está dentro de la práctica masoquista. La sola idea me hizo alucinar. Fui al súper. Visualmente, el jengibre no es muy atractivo. Tiene color y formas peculiares: