El Desván BDSM El Desván n.12 - febrero 19 | Page 22
BDSM: Un espacio para las diferencias
Tatiana Yedid
Todos nosotros, de alguna forma, nos consideramos diferentes. En alguna área de nuestras vidas nos sentimos
alejadosde la norma: tenemos cuerpos que no coinciden con el estereotipo, gustos diferentesa la mayoría,
preferencias que nos diferencian, prácticas que pueden parecer extrañas… Desafortunadamente, lejos de
aceptarnos a nosotros mismos (y a losdemás), hemos aprendido a escondernos, a avergonzarnos, a sentirnos
culpables ya camuflajear lo que nos convierte en únicos.
Adentrándonos al BDSM nos damos cuenta de que se trata de mucho más que un conjunto de prácticas que
compartenel intercambio de poder con fines eróticos. Una mirada más cercana nos revelaque el BDSM es un
espacio abierto a las diversidades, donde lo alternativo nosólo es respetado sino bienvenido y esperado.
Múltiples comunidades, roles yprácticas reunidas
El BDSM surgió en los años 70tas como una agrupación de hombres homosexuales activistas, ingleses y
norteamericanos, que compartían el gusto por la dominación, el sadomasoquismo, el bondage y elfetichismo (en
especial lo leather). Enlos años siguientes, el movimiento se expandió al resto del mundo e incluyó aotros grupos.
Hoy en día, el BDSM reúne a hombres y mujeres, sin importar su grupo de pertenencia, su identidad sexo-genérica,
o su orientación sexual..
En el BDSM hay una gran variedad de roles. Pueden ser permanentes, temporales o flexibles. Para algunos, esparte
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