El corro de las patatas junio 2026 | Page 12

Su viaje desde un patio de Sevilla hasta la inhóspita meseta

El espíritu de Machado por los campos de Castilla

El corro de las patatas

EL CORRO DE LECTURA

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Su infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, aunque dichos recuerdos no debieron ser muy intensos, porque a la edad de 8 años se trasladó con su familia a Madrid, en donde se formó en la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos, una de las instituciones educativas más progresistas de la época. Sin embargo, en lo académico pudo no venirle bien, ya que al pasar a cursar bachillerato en una institución más “institucional” le provocó una aversión a lo académico y un retraso considerable en su finalización.

Después vino el descubrimiento de la vida bohemia junto a su inseparable hermano Manuel, primero en Madrid y posteriormente en París, tras haber sufrido el drama familiar del fallecimientos de su padre y de su abuelo y la inclusión en una vida de apuros económicos a la que no estaban acostumbrados.

Así descubrieron las eternas tertulias literarias de los cafés, el teatro o los "tablaos". Publicó sus primeros libros de poemas “Soledades” y “Soledades y Galerías" de estilo modernista y que reflejan esta vida bohemia

Además consigue aprobar las oposiciones de profesor de francés para institutos, obteniendo plaza en Soria. Aunque sólo estuvo cinco años en esta localidad, esta capital castellana lo transformó. Aquí conoció a Leonor, relación que en la actualidad nos escandalizaría, ya que ella contaba con sólo quince años, pero que se convirtió en el amor de su vida y en su tragedia personal, ya que tras dos años de enfermedad, falleció, sumiendo al escritor en una profunda depresión que le obligó a abandonar Soria, aunque con su obra maestra, “Campos de Castilla”, bajo el brazo.

Considerado como uno de los representantes más importantes de la Generación del 98, no se entendería su talento y su carisma sin esta relación particular con las tierras castellanas.

Su infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, aunque dichos recuerdos no debieron ser muy intensos, porque a la edad de 8 años se trasladó con su familia a Madrid, en donde se formó en la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos, una de las instituciones educativas más progresistas de la época. Sin embargo, en lo académico pudo no venirle bien, ya que al pasar a cursar bachillerato en una institución más “institucional” le provocó una aversión a lo académico y un retraso considerable en su finalización.

Después vino el descubrimiento de la vida bohemia junto a su inseparable hermano Manuel, primero en Madrid y posteriormente en París, tras haber sufrido el drama familiar del fallecimientos de su padre y de su abuelo y la inclusión en una vida de apuros económicos a la que no estaban acostumbrados.

Así descubrieron las eternas tertulias literarias de los cafés, el teatro o los "tablaos". Publicó sus primeros libros de poemas “Soledades” y “Soledades y Galerías" de estilo modernista y que reflejan esta vida bohemia

Además consigue aprobar las oposiciones de profesor de francés para institutos, obteniendo plaza en Soria. Aunque sólo estuvo cinco años en esta localidad, esta capital castellana lo transformó. Aquí conoció a Leonor, relación que en la actualidad nos escandalizaría, ya que ella contaba con sólo quince años, pero que se convirtió en el amor de su vida y en su tragedia personal, ya que tras dos años de enfermedad, falleció, sumiendo al escritor en una profunda depresión que le obligó a abandonar Soria, aunque con su obra maestra, “Campos de Castilla”, bajo el brazo.

Considerado como uno de los representantes más importantes de la Generación del 98, no se entendería su talento y su carisma sin esta relación particular con las tierras castellanas.

Óscar Corredera Sánchez

en la clase de MAE