EL CEBÚ • Marzo - Abril 2019
Historias de vida
Una promesa en la ganadería
y conducción de ejemplares
En el seno de una familia ganadera creció Camilo Castro, hijo
del ganadero Ronald Castro, de la hacienda Villa Marina, ubi-
cada en el municipio boyacense de Puerto Boyacá. Camilo ha
demostrado en los últimos años un gran talento para la con-
ducción de ganados, recibiendo importantes reconocimien-
tos gracias a la pasión que imprime en todas y cada una de
sus actividades.
Inicios y Echando Raíces
Desde muy joven, gracias a las enseñanzas de su padre, Ca-
milo ha mostrado su interés por la ganadería, acompañando
en sus vacaciones del colegio a los estableros a realizar sus
labores diarias, adquirió experiencia y grandes habilidades
para el manejo del ganado en la pista de las ferias exposi-
ciones, en las cuales se presenta como conductor desde el
año 2015.
Con el programa Echando Raíces, fue merecedor del premio
Mejor Conductor en la categoría de 11 a 15 años, en el mar-
co de Agroexpo 2017, con los ojos de todos los ganaderos
puestos en su importante labor para ser merecedor de tan
importante distinción.
Para él, a su corta edad, las claves que más tiene en cuenta a la
hora de sacar los ganados a exposición, son las de tener mu-
cha paciencia, tener el animal bien parado en todo momento
mientras esté en pista y, por último, tener en cuenta todas las
indicaciones del juez al momento del juzgamiento.
Como anécdotas recuerda cuando en el Congreso Mundial
Brahman, realizado el pasado mes de diciembre en Bucara-
manga, bajo un marco lleno de público de todo el mundo,
exhibió el ternero del ejemplar que logró ser la campeona
adulta reservada de Brahman rojo, un momento de mucha
tensión debido a la gran cantidad de ejemplares que había en
pista y a que debía enfrentar la experiencia de muchos esta-
bleros, pero lo más importante fue haber logrado hacer muy
buen equipo con el ejemplar y mantenerlo tranquilo hasta el
momento del veredicto del juez.
Otro de los momentos importantes fue el registrado en su
más reciente aparición en la feria ganadera de Puerto Boyacá,
donde Camilo demostró todas sus habilidades sacando a la
vaca que sería gran campeona de la feria; allí fue merecedor
del premio a mejor conductor de la feria, una distinción que
lo ilusiona para seguir trabajando por el beneficio de las razas
cebuinas en ferias exposiciones.
Camilo ya sabe lo que le apasiona. Al terminar su jornada esco-
lar tiene claro que quiere estudiar una carrera relacionada con
la ganadería, quizá una medicina veterinaria que le permita en-
tender mejor el entorno en el que tanto le gusta permanecer
en sus ratos libres; sin duda, un gran ejemplo para las nuevas
generaciones de ganaderos que necesita el país, jóvenes líde-
res que desde el campo continúen exportando la mejor faceta
de lo que es Colombia, una potencia ganadera para el mundo.
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