tampoco en el sueldo que le pagan, lo que le da fuerzas
es pensar que no todo acabara ahí y que tras su muer-
te otra vida comenzará.
LO QUE UNE AL HOMBRE CON DIOS
¿Qué es lo que une al hombre con Dios? Esta pre-
gunta lleva haciéndose la humanidad desde el prin-
cipio de los tiempos. Lo que une al hombre con
Dios, es descubrir su propia capacidad para diseñar
el mundo a su manera, esto no significa que pueda
conseguir todo lo que se proponga, sino más bien
que debe tener la fuerza de voluntad necesaria para
poder alcanzar aquello que trate de conseguir.
La clave de esto consiste en desarrollar la capacidad
para disentir, es decir mantener la voluntad firme de
ser libre mentalmente, de no permitir que los deseos
y opiniones de los demás sean considerados como la
verdad inmutable, por mucho que se autoproclamen
representantes de Dios, videntes o contactados.
Una de las cualidades que hacen de un hombre un
ser verdaderamente evolucionado, y diferencia un
mundo que ya ha terminado su evolución de otro, es
que el hombre evolucionado no saca conclusiones de
forma precipitada, no considera nada verdadero sin
un profundo análisis de los hechos y juzga las cosas
con imparcialidad con independencia de las modas
ideológicas de cada época.
Para que un ser se considere evolucionado, es ne-
cesario que la libertad de pensamiento sea uno de sus
valores fundamentales.
62