natalidad que limite el número de hijos a dos por pa-
reja, con el fin de que los recursos económicos lle-
guen para todos. También es necesario que se esta-
blezcan los medios para que los jóvenes puedan
emanciparse pronto, como garantizar el puesto de tra-
bajo o entregar las viviendas a modo de alquiler del
estado. Si el gobierno se plantea la sociedad como una
unidad en la que todos cuentan sin duda se podrá
conseguir. Es necesario que la gente deje de seguir las
directrices que le marca esa bestia salida del mar que
son los Estados Unidos, es necesario rechazar su po-
lítica esclavista y mesticista que nos quiere imponer y
exigirle que regrese a sus orígenes en los que la digni-
dad era un valor de importancia primordial, para que
por fin la humanidad alcance una nueva era de paz y
prosperidad. Es necesario crear un mundo más espi-
ritual en el que las personas decentes ya no tengan que
preocuparse de los criminales, un mundo en el que pri-
mero estén las personas y después los intereses em-
presariales.
Mi ilusión al hacer este libro, no es que el lector me
crea sino que me entienda, es necesario que haga el
esfuerzo de analizar las cosas sin los prejuicios pro-
pios de cada época, sin obedecer las directrices que
las grandes potencias marcan, que rompa esas cadenas
que el miedo al poder establecido provoca para que
alcance la meta de tener un pensamiento libre. Ojala
llegue pronto el día en el que la humanidad com-
prenda la verdad, y entonces la tierra será como una
novia engalanada para su unión con Dios, y enton-