68
mercado latino | OCTUBRE 2018
un estanque de peces, piscinas se-
paradas para niños y, por supues-
to, las flores de la temporada.
Una rápida mirada al gran mapa
colocado justo al entrar al parque,
revela senderos entre los árboles
que emergen sobre las platafor-
mas de observación junto al río.
El agua del río es tan clara que
el fondo es visible y parece mover-
se, no con el flujo del río, sino que
emerge desde debajo del lecho
del río. Dondequiera que uno
mire, el fondo arenoso se mueve a
medida que el agua llega. Es par-
ticularmente fascinante observar
dónde se concentra el agua que
emerge en "ollas" que se mueven
como si estuvieran en permanente
y lenta ebullición.
Los visitantes suben y bajan por
los senderos a través de los árbo-
les y el verdor adentrándose más
en el parque y obteniendo diferen-
tes vistas de los manantiales que,
poco a poco, contribuyen a las
aguas del río Kakita. En algunos
lugares, las "ollas" han sido pro-
tegidas por barreras de concreto,
generalmente de más de un metro