ELANIMÉ
ARTÍCULO LIBRE - BELLAKO
a mi cueva a ver capítulos seguidos, fue ahí
cuando conocí “One Piece” y mi vida cambió
(soy un fanboy extremo de ese animé, lo amo
con todo mi ser). Pero mi netbook murió y dejé
el animé en stand by.
Cuando volví a Concepción, me compré un
buen “tarro” y en mis tiempos muertos volví a
retomar One Piece y a ver otros animé como
complemento que ya estuvieran finalizados
como “Death Note”, “Monster”, “Samurai Champloo”, “GTO”, se me quedan varios; todos ellos
noventeros por así decirlo.
Fue por eso quizá, que cuando surgió el tema
de la creación de esta revista, quise tomar la
sección Retro, porque me gusta bastante el animé, pero el antiguo, ese “inocente”, con buenas
tramas, personajes inolvidables y excelente
música.
Ahora me molesta que el animé sea por temporadas y que tenga 12 o 24 capítulos, hacen
todo apresurado, pudiendo sacar más provecho, mejor desarrollo, pero la industria así lo
exige. Lógicamente, al volver a involucrarme
con las animaciones, he visto varias de este
año y me han agradado. Mis géneros habituales son de deportes, shonen, seinen, en general
me gusta que haya un poco de humor, historia
de fondo, buenos personajes, buenas peleas, si
es más adulto que sea muy interesante o que
tenga buenas moralejas o conclusiones.
Hasta aquí todo bien, soy merecedor de chapitas, figuras a tamaño escala, llaveros, cojines,
cobertores, posters gigantes y digno de utilizar
algún cosplay. PERO (gran palabra de nuestra
lengua) a medida que iba viendo series, no recibía el mismo encanto que cuando era pequeño, existía un vacío con lo que veía.
Mi gran queja es que ya no quedan ideas por
crear, o quizá sí pero ninguna productora se
atreve hacerlo. Uno de los puntos que siempre
critico son esas voces chillonas y esa trama
donde el protagonista es ultra tímido y pavo y
no despabila nunca. No le encuentro sentido,
quizá los japoneses sean así, ni idea, pero me
molesta. Por esa misma razón me divorcié del
animé cuando “Pokémon” se fue a la b y el canal de televisión ETC comenzó a traer puras basuras; Lo que fue como en el 2004 (tenía unos
14 o 15). Hasta que inesperadamente me fui a
vivir a Santiago en el 2010 y como no tenía internet se me ocurrió volver a ver “monos” que
tuvieran hartos capítulos para bajarlos y llegar
Eso sí, debo reconocer que hay series que me
han sorprendido en la actualidad como “Mushishi”, nada que decir que este animé, simplemente es genial y compatibiliza totalmente con
el pensar de mi mente.
Para no seguir estirando el chicle y finiquitar de
buena forma, me gustaría toparme con animes
que tengan el estilo noventero como “Cowboy
Bebop”, pero no sé qué tan bueno sea, o si el
público lo quiere, son caprichos míos que extraño ver, por eso tengo esa relación de amor y
odio con este género. No tengo problemas en
decir que veo “monos japoneses” ni me avergüenza, me siento un niño feliz cuando los veo,
lo disfruto; pero les falta el apellido, soy un seguidor de la vieja escuela. Ese viejo amargo
que siempre se burla de la juventud con aires
de inmortalidad, les falta calle como dirían en
el barrio.
Mi Problema Con El Animé - 41