Edición 13 Revista Huracán - Edición 13 | Page 31

Historia Quemera | Por Gonzalo Hernán Minici El Ducó, centro inequívoco del deporte, también lo es a nivel cul- tural: fotogénico y universal, fue el marco seleccionado para recor- dadas publicidades (incluida la de la Copa Libertadores de 2010) que en un principio supo lucir en sus enormes carteles, programas televisivos, videos musicales, películas de pantalla grande, y dis- tintos actos políticos y religiosos de relevante concurrencia. Supo ser templo del rock por su nítida acústica donde Patricio Rey se transformó en el Rey de Patricios y llevó a sus Redonditos de Ri- cota por primera vez a un estadio, La Renga danzó en «El ojo del Huracán» y Los Piojos plagaron «Huracanes en luna plateada», así como set de filmación cinematográfico de la escena más recor- dada de «El secreto de sus ojos», convirtiéndose en el primer (y único) estadio de fútbol de Argentina y segundo del mundo en el que se rodó parte de una película ganadora de un premio Óscar. Además, en 2005, fue declarado Sitio de Interés Cultural por inter- medio de la Legislatura Porteña, y, el 29 de noviembre de 2007, proclamado Patrimonio Histórico y de Defensa Estructural de la Ciudad de Buenos Aires, siendo un solo en su especie. Cuida de una escuela en su costado y ostenta una antesala urbana abierta al público como muestra artística: Luna Quemera, el principal rumbo hacia el Palacio, con sus maravillosos murales y esas paredes que gritan historias fileteadas. Hasta una plaza llena de haches gigan- tes le hace de primera fortaleza al paso... También, ese set de filmación («Colonia Dignidad», film alemán del 2016). 31