Ante el fenómeno de la globalización, los tratados
internacionales celebrados por México en materia
aduanera, de comercio exterior y tributaria son de
importancia fundamental, tanto para el comercio
internacional como para atraer inversiones, capital y
tecnología.
Una de las principales ventajas
derivadas de la celebración de
estos tratados, consiste en que
su contenido normativo es
generalmente aceptado por la
mayor parte de los estados o,
tratándose de convenios
bilaterales, es aceptado por las
dos partes contratantes. Lo
anterior facilita que la
interpretación de los textos
normativos sea común y
uniforme entre los estados que
forman parte del tratado,
logrando consistencia en su
aplicación y, en consecuencia,
aportando seguridad jurídica a
los particulares.