Después trabajó nueve años más en otro motel de Medellín , en dónde le ofrecieron un nuevo trabajo . “ Allá en Medellín conocí al dueño de este motel , y el man me dijo que me fuera con él a administrar un motel en Pereira , entonces pedí una licencia de un mes para ver cómo era y me amañé con el viejo , eso ya hace 30 años . Mucha tacada , ¿ no ?, llevo 42 años trabajando en moteles ”.
“ Cuando yo llegué esto tenía muchos problemas ; errores de mantenimiento , de atención con el cliente , no conocían los equipos , los trabajadores no sabían qué era una caldera , y como yo ya había visto todo eso en Medellín , esto pa ’ mí era
‘ mantequilla ’. Toda mi vida he hecho esto , no lo busqué , sino que fue como por error ”, cuenta
Carlos . En otra ocasión en su oficina , que antes funcionaba como una antigua habitación del motel , hay un escritorio de madera , un rincón que parece ser el antiguo sauna y que ahora es el archivo de papelería , y una repisa que tiene retratos de su familia y una cafetera , algo que no puede faltar en su día a día , un buen tinto .
En otra ocasión , a eso del medio-
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