Dos Primeras 5° Edición | Page 19

19

Sin embargo, no sólo es importante pertenecer a un grupo de amigos del Derecho por las relaciones sociales que nacen y por las puertas que abre formar parte de la Comisión —desde reuniones con abogados prestigiosos hasta con el Ministro de Justicia de la Nación— sino, sobre todo, por lo que te dejan estos compañeros de profesión. En mi caso particular, trabajo hace ya casi cuatro años en el Estudio Beccar Varela, un lugar en donde —además de la excelencia técnica— también se aprende a desarrollar este lado B, y no sólo a relacionarte con compañeros de trabajo sino a participar además en la comunidad del Estudio, y a hacerte amigos del Derecho y de la vida.

La Comisión no solamente complementa sino que hace más llevadero el trabajo en el Estudio, lográs tener perspectivas diferentes sobre los mismos temas jurídicos y sociales, encontrás un lugar desde donde podés acercarte a eximios abogados del Estudio (y de otros ámbitos) desde otro lado, para así poder tener una idea más certera de lo que se trata esta profesión, que supera ampliamente ser un medio para ganar más clientes y generar más ingresos.

Creo firmemente que a medida que avance en la Comisión y en la profesión quizá descubra unos de los secretos mejor guardados de la abogacía: que el lado B, al final del día, es el lado principal y el que nos contaban que era el principal es sin duda accesorio.

*Tomás se encuentra dando los últimos finales en la carrera de abogacía en la UCA.