DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 79

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar abandonarlo en medio del invierno, ¿en dónde encontrarían un refugio, puesto que el lado del acantilado, expuesto al Oeste, no ofrecía ninguna hendidura que pudiera utilizarse? Era necesario, por lo tanto, buscar en la parte opuesta, al abrigo de los vientos del mar, y edificar, si preciso fuera, una vivienda bastante grande para aquella sociedad en miniatura. En el ínterin debían hacerse las reparaciones más necesarias para tapar, no sólo las vías de agua, sino también las de aire abiertas en el casco. Gordon, convencido de que el calafateo no era suficiente, tuvo la idea de cubrir las paredes del buque con las velas; pero sentía destrozar aquella lona, que podía servir más tarde para establecer tiendas de campaña. El cargamento, dividido en paquetes, inscritos en la cartera del americano con su número de orden, podía, en un caso dado, ser transportado con rapidez al abrigo de los árboles. Cuando el tiempo les concedía algunas horas de calma, Doniphan, Webb y Wilcox iban a cazar palomas, que Mokó procuraba condimentar de diversos modos, con más o menos éxito. Garnett, Service, Cross, los pequeños, y algunas veces Santiago, cuando su hermano lo exigía, se ocupaban en pescar. La bahía, llena de algas, enganchadas en los primeros arrecifes, abundaba en peces del género notothenia, así como en grandes merluzas. Entre los hilos de aquellas gigantescas algas, llamadas kelps, que miden a veces cuatrocientos pies de largo, hormigueaba un número prodigioso de pececitos, que se podían coger hasta con la mano. Eran de oír las exclamaciones de aquellos pescadores cuando sacaban las redes o las cañas a la 79