DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 49

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar objetos indispensables a su instalación; porque, aun admitido que hubiesen salido bien, ¡a cuántas dificultades y a cuántas fatigas se hubieran visto expuestos! Y si el yate hubiera encallado entre los arrecifes, ¿cómo salvar el material? Las aguas hubieran indefectiblemente destrozado en poco tiempo la goleta, con pérdida de muchas cosas que habían de serles muy útiles con el tiempo. Felizmente, la marea alta había empujado el buque hacia la playa; y si bien es cierto que se encontraba impedido para volver a navegar, podía servir de morada, puesto que nada podría arrancarle da la arena, en la que estaba hundida su quilla. Era evidente que, por efecto del sol y de la lluvia, llegaría a quedar inservible; pero cuando esto sucediera, ya los náufragos habrían encontrado alguna ciudad o pueblo, y si la tempestad los había relegado a una isla desierta, no dejarían de hallar, para sustituir al barco, alguna gruta en las rocas del litoral. Lo mejor era, pues, quedarse provisionalmente a bordo, y convencidos de ello, tomaron sus disposiciones al efecto, siendo la primera la de colocar a estribor una escala de cuerdas que les facilitase la bajada a la playa. En el ínterin, Mokó, que entendía algo de cocina, ayudado por Service, a quien gustaba guisar, se ocupó en preparar la comida, que, una vez condimentada, sirvió para amortiguar en todos el gran apetito que tenían, y Jenkins, Iverson, Dole y Costar se entregaron a la alegría y a los juegos propios de su edad. Sólo Santiago Briant, que era antes el diablillo del colegio Chairmán, continuó triste y aislado de sus compañeros. Semejante cambio en su carácter y en sus costumbres no pudo menos de sorprender 49