DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 29

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar largo, de esos que sirven para remolcar. Briant escogió uno de un grueso mediano, que le pareció conveniente, y rodeó la extremidad a su cintura después de desnudarse. -¡Vamos, vosotros, exclamó Gordon, venid aquí para que podamos soltar entre todos la maroma! ¡Venid a proa! Doniphan, Wilcox, Cross y Webb no podían rehusar su concurso para una operación cuya importancia comprendían. Así es que se pusieron a desliar el cable para soltarle poco a poco, a fin de no amenguar las fuerzas de Briant. En el momento en que éste iba a tirarse al mar, se le acercó Santiago, exclamando: -¡Hermano mío!...¡Hermano mío!... -No tengas cuidado por mí, hermanito, no tengas miedo, respondió Briant. Y un instante después se le veía en la superficie del agua, nadando con vigor mientras que el cable se desenrollaba detrás de él. Esta maniobra, difícil aun con un tiempo de calma, lo era mucho más con la resaca, que pegaba continuamente contra las rocas. Corrientes y contracorrientes impedían al valeroso muchacho mantenerse en línea recta, y cuando le cogían, le costaba mucho trabajo librarse de ellas. Sin embargo, Briant ganaba poco a poco terreno, mientras que sus compañeros soltaban la maroma a medida que la necesitaba; pero notábase que, a pesar de no hallarse más que a una distancia de cincuenta pies del yate, las fuerzas del pobre muchacho principiaban a agotarse. Delante de él se agitaba una especie de remolino producido por el encuentro de dos olas contrarias. Si llegaba a bordearle, era fácil que consiguiera su objeto, pues más allá estaba el mar en calma; así es que procuró, 29