DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 21

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar indicaba cierta fertilidad comparable con la de las zonas de la latitud media. No podía haber duda de que más allá del acantilado, y al abrigo de los vientos, la vegetación, encontrando un suelo más favorable, debía desarrollarse con más vigor. En cuanto a habitantes, no parecía que los hubiese en aquella parte de la costa, pues no se veía ni casa ni choza alguna en la desembocadura del río. Los indígenas, si los hubiera, residían tal vez en el interior, en donde estaban menos expuestos a los crudos ataques de los vientos del Oeste. -¡No veo ni el menor rastro de humo! dijo Briant bajando el anteojo. -¡Ninguna embarcación se ve en la playa! observó Mokó. -¿Cómo es posible que las haya, puesto que no hay puerto? repuso Doniphan. -El puerto no es necesario, replicó Gordon, pues las barcas de pescadores encuentran refugio en la entrada de los ríos; y si no vemos ninguna, quizás sea porque la tormenta las haya obligado a internarse. La observación de Gordon era justa; mas cualesquiera que fuesen los motivos, la verdad es que no se divisaba ninguna embarcación, y que en realidad aquella parte del litoral parecía deshabitada. Pero en el caso de que nuestros jóvenes náufragos se viesen obligados a quedarse allí algunas semanas, ¿sería habitable? He aquí lo que debía sobre todo preocuparles. Aun cuando la marea ciertamente se retiraba con mucha lentitud, porque el viento se lo impedía, como éste parecía calmarse algún tanto con tendencia a cambiar hacia el Noroeste, importaba mucho estar apercibidos y dispuestos para aprovechar el momento en que el banco de arrecifes ofreciese un paso practicable. 21