Don Bosco Magazine | Page 7

Página 7 V OL U M E N I, N º 1 I tarme y meterse conmigo: -¡Qué mal huele! –decía uno con los dedos en la nariz.-¡Mala oveja! ¿De dónde has salido tú? –decía otro.-¡Vaya chaqueta y vaya pantalones! -¡Miradle parece una oveja grandullona! Así pues, sin que nadie hablara conmigo les caí mal a mis compañeros que, nada más verme empezaban a meterse conmigo. Pero tenía claro mi sueño, sabía que para ser sacerdote, tenía que estudiar, así que no me vine abajo. “Las tres “s” de la felicidad son SANO, ayudara a hacer SANTO y SABIO.” los deberes. (Don Bosco) Reflexión: Poco a poco, y con mucha paciencia y mucho trabajo y estudio en clase me gané la aprobación de mis profesores, y un día, hice una redacción muy completa y el profesor le dijo a mis compañeros: de pastor, porque lo que es más importante, no es la ropa, sino la cabeza y el corazón de las personas.” Todos mis compañeros me miraban, y pronto empezaron a hablarme y quisieron ser amigos míos para que le explicara cosas sobre “El que es capaz Dios, echarnos de hacer cosas unas risas y sobre tan buenas, puetodo para que les de llevar ropas -¿Cómo te sentirías tú en el lugar de D. Bosco? -¿Cómo actuarías tú si fueras uno de los chicos de la clase de D. Bosco? - ¿Has vivido tú alguna vez esta situación? ¿Qué haces para superar estos problemas? ¿Tienes claro por lo que tienes que luchar para cumplir tu vocación?