A veces te veía pasear por el parque ¡y me parecías tan apuesto!
Un día nos pusimos a charlar y se nos pasó el tiempo juntos,solos tu y yo. Así es como comenzó todo.
Aquel día que me pediste salir, lloré de felicidad.
Todo era perfecto, salíamos juntos, al cine, a bailar, me regalabas flores ¡me decías cosas tan bonitas! y todo eran risas, abrazos. Y, una tarde, me diste una bofetada: hablaba a solas
con un amigo fue tú excusa.
Pasaron los meses, aquella primera bofetada, eran ahora puñetazos.
Quise dejarte, pedir ayuda, pero era tarde. Me sentía en un laberinto.
Lo que empezó con risas, acabó en un mar de llantos. Nunca te odié.
Me llamo Elizabeth, perdí la vida un 16 de febrero, una semana antes de cumplir los 18.
Elizabeth