Su sentimiento de tristeza le hace desear unirse al ejército y marchar a la guerra ya que no le quedaba nada importante en su vida.. Los alemanes no permitían que una mujer estuviera en su ejército, y menos luchando. Aún así consigue infiltrarse en un escuadrón alemán que se dirige raudo a invadir Checoslovaquia; pero justo cuando iban a entrar en territorio hostil, en plena frontera, tres soldados descubren que es una mujer. Los tres soldados alemanes la golpean, la insultan, la fuerzan y la abandonan en la frontera. Leonor consigue ponerse en pie y, antes de volver a caer al suelo, grita: “¡Soy una mujer! ¡soy Leonor Fiedler! ¡y voy a la guerra!
Ella, sigilosamente, sigue al ejército alemán hasta que llegan a Praga. Se esconde,agazapada, entre los escombros, esperando, pacientemente, la mínima ocasión. El ejercito alemán toma la ciudad;aunque, en un ataque desesperado, partisanos, por sorpresa, consiguen atrapar y utilizar como rehén al coronel Fleischer, y con un bayoneta en su cuello gritan: “morirá si no abandonáis Praga, lo juramos”.
En ese instante, Leonor, que estaba agazapada, sale inesperadamente y dispara con tino, dándole en plena cabeza al partisano que amenazaba al coronel. Todo el regimiento se asombró de que una mujer le hubiera salvado la vida a su coronel, que hizo lo que ninguno de ellos fue capaz de hacer. También estaban asombrados los tres soldados que le habían maltratado en la frontera. El coronel admirado por el valor, y la puntería, de aquella mujer soldado, la ascendió a sargento, y así pasó a ser llamada "Sargento Leonor".
El 1 de Septiembre de 1940, lidera una avanzadilla de soldados que se encuentra en Leningrado y, de repente, se encuentran en un intercambio cruzado de fuego tanto enemigo y amigo. Se encontraba en las trincheras luchando contra los soviéts cuando, de repente, una granada cae a unos metros de ella y explota. Cae confusa y aturdida, mirando a ambos lados para encontrar a algún compañero que pudiera ayudarla a levantarse y continuar,pero lo único que ve son soldados soviéticos avanzando y., por todas partes, cadáveres. Los combates son duros y sangrientos.