2
Ya en el lugar donde se
llevará a cabo todo, te re-
comiendo inspeccionar (por
seguridad), la firmeza de la cama,
algún desnivel en el piso, si vas a
un hotel te recomiendo quitar el
edredón / colcha y el cobertor, es
más probable que laven adecu-
adamente las sábanas y fundas.
Inspírate en algún rincón, con las
sillas, los burós, etc. (podrías uti-
lizarlos más adelante).
3
Comienza por explorar a
tu pareja y bésalo, primero
suave y poco a poco sube la
intensidad hasta utilizar la lengua
y no olvides tocarlo por todo el cu-
erpo para indagar qué partes son
más sensibles y descubrir qué lo
prende. Deja que te toque e inter-
actúen. Con cautela lleva tu mano
a su pene y si está erecto, lo estás
haciendo bien, es momento de
empezar a quitarse la ropa. Juega
con la velocidad al dejarlo des-
nudo, besa y lame ocasionalmente
las partes que detectaste sensibles
anteriormente.
4
Una vez desnudos, puedes recostarte boca ar-
riba y frotar tu cuerpo con el suyo, pídele que
suba poco a poco hasta que su pene llegue a la
altura de tu cara, besa y lame sus ingles, acaricia sus
piernas y nalgas, toca sus testículos y lame la base del
pene, desliza tu lengua hasta llegar a la cabeza del
mismo e introdúcelo a la velocidad indicada (lo sabrás
por el momento) en tu boca. Como él se encuentra
en posición de lagartija sobre ti, es él quien lleva el
mando en la velocidad y fuerza cuando su pene se
encuentra en tu boca. Relájate porque la posición
hará que el pene llegue a lo más profundo de tu gar-
ganta. Simula una “O” cubriendo tus dientes con los
labios (como cuando imitabas a los viejitos chimuelos
cuando eras peque), eso evitará que lastimes su pene
con los dientes y ambos disfrutarán más.
73