A continuación siéntense uno frete
del otro, obsérvense y busquen
armonizar su respiración buscando
sincronizarlas, mientras uno inhala,
el otro exhala; respirar lento
y profundo disminuirá
el ritmo cardiaco y
por tanto, contro-
lará el ritmo de
la excitación.
Cierra los
ojos y limpia
tu mente de
pensamientos,
toma tu tiempo
para hacer que
comience a fluir la
energía.
Contémplense de cerca hasta que
el deseo se vaya encendiendo. La
sincronización de la respiración
y las miradas te harán despertar
el deseo y, es entonces cuando
las caricias entran en el ritual;
fomenta el erotismo y la pasión
mediante las palmas de tus manos
en la superficie de su piel; primero
sin involucrar los genitales. Realiza
esta comunicación sexual dando y
recibiendo caricias; céntrate solo
en el momento, en las sensaciones
y el placer que éstas causan.
Ahora incluiremos
un elemento
particularmente
excitante:
“los besos”
por las difer-
entes partes
del cuerpo.
Mantener
controlada
tu respiración
consiente y pro-
funda a un ritmo
lento te permitirá explorar
diferentes sensaciones. Dedícate a
besar a tu pareja haciéndole sentir
todo el poder del deseo sexual
mediante tus labios.
Una vez que se ha dominado la ex-
citación de las caricias en el
cuerpo, puedes incluir
los genitales. Nues-
tro protagonista
es el “lingam”,
forma en
que el tantra
llama al pene
y que sig-
nifica “báculo
de luz”. Es-
parce lubri-
cante por todo
el ligam como por
los testículos, realiza
masajes por los testículos
y el escroto buscando
que toda el aérea
se relaje, con
mucha suavi-
dad acaricia
la zona entre
los testículos
y el ano. A
continuación
trasládate hasta
la base del ligam,
variando la veloci-
dad y la presión para
que el estimulo
varíe de intensidad,
atento a contener
la eyaculación lo
máximo posible
para prolongar
el disfrute.
Luego del
masaje y
de una larga
sesión de besos
y caricias ambos
se encontraran muy
excitados y se llegará el
momento de la penetración, pero
no de manera habitual. Sin ningún
tipo de prisa se realiza la pen-
etración y una vez dentro, no hay
movimientos, tu pareja sólo siente
el ligam dentro mientras tanto,
continúan con las caricias y los
besos. Se debe contener el impulso
de tener sexo convencional. Me-
diante juegos, besos y caricias el
pene entra y sale durante muchos
minutos e incluso horas.
La meta final del sexo tántrico es
controlar y aprovechar al máximo
la energía sexual, por ello se debe
evitar la eyaculación el mayor ti-
empo posible. Con trabajo y medi-
tación se puede alcanzar la meta
del disfrute sin eyacular e incluso
podrán experimentar multiorgas-
mos.
Dominar el sexo
tántrico, con-
siste en lograr
que la energía
sexual que se
encuentra en
el pene “en-
ergía sexual”,
tiene que
circular por todo
tu cuerpo y llegar
a la cabeza, donde te
provoca “orgasmos cere-
brales” y luego bajar hasta el omb-
ligo donde tu cuerpo la almacena y
restablece el equilibrio y todo esto
a base de evitar la eyaculación;
para lograrlo necesitaras mucha
práctica, orientación e información
pero, la experiencia promete ser
verdaderamente Gloriosa.
71