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DERROTA MUNDIAL
como jefe de la Wehrsmacht, pero no tardó en ser detenido y fusilado. Igual suerte
corrieron los generales Paul von Hase, comandante de Berlín, y Helmut Stieff, jefe de la
Sección de Organización del Estado Mayor del Ejército.
El general Erich Hoeppner, a quien el ex banquero Schacht
había alentado a la conspiración, también fue fusilado. El
general Lindémann (asimismo alentado por Schacht) se
suicidó después de ser capturado. El propio Schacht fue
detenido, pero no se encontró ninguna prueba contra él; los
documentos comprometedores los había enterrado en el
jardín de su casa. (Aún vive y tiene un banco).
La vasta trama iba descubriéndose por las declaraciones
de algunos reos o por los documentos capturados. Los
generales Wagner y Von Trechkow se suicidaron cuando
iban a ser detenidos.
El
general
Von
Stuelpnagel, comandante de la
guarnición alemana de Francia
detuvo a los jefes de la
Mariscal Erwin Von
Gestapo y de las SS (tropas
Witzleben.- Tras de la
selectas de Hitler) que se
rebelión para matar a
hallaban en París. Luego fue a
Hitler, comenzó a dar
entrevistarse con eI mariscal
órdenes como jefe de la
Wehrmacht. Terminó
Von Kluge, comandante del
s iendo ejecutado.
frente occidental, de quien
esperaba que se uniera a la
conspiración. Pero Von Kluge ya había recibido noticias de
que Hitler vivía y le repuso a Von Stuelpnagel: "jConsidérese
relevado de su cargo!... ¡Vístase de paisano y desaparezca
usted!"... Sin embargo, Stuelpnagel regresó a París, estuvo va-
cilante algunas horas y por fin puso en libertad a los detenidos,
a quienes había pensado fusilar a la mañana siguiente. Más
tarde fue llamado a Berlín para que informara de su extraña
conducta. Durante el viaje se detuvo en los campos de Verdún,
donde había combatido en la primera guerra mundial, y se dio
un tiro, pero sobrevivió, quedó ciego y días después fue
ejecutado.
Coronel Conde Von
Satuffenberg.- Era
el hombre clave de
la opración
“Valkiria” Se
encargó de colocar
la bomba a los pies
de Hitler. Murió
ejecutado.
En la conspiración figuraban 150 miembros del Estado
Mayor General, allegados a sus antiguos jefes, los generales Ludwig Beck y Franz Halder.
Algunos de ellos, como el general Trechkow y el coronel Stauffenberg, pensaban en matar
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