quedaron asombrados, pero aún no quedaron satisfechos así que fueron a buscar la otra obra de Henry, tras caminar un rato por el museo por fin habían encontrado la otra obra titulada el Yelmo que fue realizada en 1925 esta si que era hermosa con solo verla Carolina y los dos jóvenes podían sentir todas los sentimientos y las emociones que se intentaban transmitir cuando esta fue creada, hasta Jorge se quedo sin palabras y no pudo expresar lo hermosa que era.
-¡Es muy hermosa!. Exclamó Pepe
-¡Es una de las mejores obras que he visto, enserio!, Dijo Caro.
Virgen con El Niño 1510 Giovanni Bellini
Mis sensación que sentí al verla, fue algo extraño, ya que desde antes de leer el título de la obra me di cuenta que era la viren acompañada de su hijo tal cual, esta obra se caracterizaba por la virgen cargando a su hijo, El Niño Jesús, y atrás, como fondo, se puede apreciar un ambiente tranquilo, con árboles, pasto, unas cuantas cabañas muy simples y cosas así.
El príncipe Don Carlos, Sanchez Coello
Esta imagen no tenía mucho fondo, o cosas así, simplemente es el príncipe con un fondo completamente negro, pero aún así toda la pintura es excelente, me pongo a pensar y a ver este tipo de pinturas el como podían hacerlas en el pasado, por que en verdad tiene una excelente calidad y en ese tiempo no tenían todos los recursos que nosotros tenemos en la actualidad, también me sorprendió que es una gran pintura, y reconocida por este museo y solo es la imagen de un príncipe, con unas vestiduras que te permiten observar como se vestían y con que se vestían en esos tiempos.
Natividad, Alberto Durero, 1504
Esta pintura me llamo a la atención ya que no era como muchas de las anteriores que había visto, ya que esta no tenía colores vivos e imágenes felices, si no que esta pintura era a blanco y negro, la pintura era una casa, pero una casa muy desgastada y vieja, lo