Cuentos terroríficos | 页面 6

Así pasaron las cosas... En una tarde lluviosa y fea del mes de octubre, en la vereda de la casa de Veremundo, justo en frente del cementerio, un chico resbaló pisando una cáscara de banana, dio saltos y brincos, de tal modo que salió volando y su cabeza se desprendió del cuerpo y cayó en la boca de una gargola. Otro chico que pasaba por allí observó lo sucedido y se encontró con esqueletos vivientes, vampiros, zombies, fantasmas y seres sobrenaturales. El chico, llamado Dave, casi se desmaya, pero pudo sobreponerse. Con furia, agarró una roca y la lanzó a uno de los esqueletos. Así le sacó la cabeza, la cual salió volando y cayó cerca de su cuerpo. Dave, del susto, se desmayó. Cuando despertó, quiso irse, pero sorpresivamente se dio cuenta que estaba dentro del castillo de Veremundo. Luego dio un paso e increíblemente se encontró en un dormitorio lleno de monstruos. Dave huyó rápidamente. En el camino se encontró con Veremundo. Ambos salieron del castillo e informaron lo sucedido a la policía. Finalmente el muchacho se hizo amigo del sobrino de Maruja y aún hoy suelen encontrarse en la vereda para conversar y tomar unos brebajes hechos por el sirviente Jesuso. Autor: Johan Johan