Hospital Tenebroso
Un día estaba caminando por la plaza de barrio cuando de repente una rama de un árbol, muy viejo, se cayó y me pegó muy fuerte en una pierna. Mi mamá me llevó al médico. Al parecer yo tenía una fractura en el tobillo y me tenía que quedar internada.
Una noche me levanté para tomar un vaso de agua cuando escuché un fuerte ruido, me fui corriendo hacia él y vi que venía de una de las habitaciones en la que había un paciente. Me acerqué y el paciente no estaba, lo único que había era sangre. Luego me fui corriendo para avisar y todas las luces se apagaron. No sabía a dónde estaba ni a dónde ir así que me senté en el piso y me quedé dormida porque ya era la madrugada y tenía sueño. Cuando me desperté vi huellas. Lamé al detective Flinn, quien ya había resulto varios casos y era de confianza.
Él vino enseguida. Flinn recorrió todo el lugar y les hizo algunas preguntas a los médicos y a los otros pacientes. A él le parecieron sospechosos nada más dos médicos y tres pacientes, pero especialmente uno de los pacientes. Flinn le pidió al médico que le diera su documento, él se llamaba John Bland.
El detective fue a preguntarle a un la familia de Bland si conocían a alguien llamado John Bland. Ellos le respondieron que él era su gasista y que él nunca había pagado la cuota de gas porque no le gustaba el servicio y no tenía forma de cambiarlo.
Flinn fue a la casa del médico, no parecía muy sospechoso, pero cuando Flinn y yo estábamos haciendo la recorrida nos impidió entrar a uno de los cuartos. Igualmente lo hicimos y ahí, justo ahí, encontramos el cuerpo tirado en el piso lleno de sangre.
Decidí llamar a la policía para que lo arrestaran. La policía tardó un poco por el tránsito pero llegó. Finalmente lo llevaron a la cárcel.