CUENTOS HERMANOS GRIM cuentos_hermanos_grimm_edincr | Página 97

Cuentos de los Herm anos Grimm EDITORIAL DIG ITAL - IMPRENTA NAC IONAL costa rica Entonces dijo el criado a la arrendataria: -Ahora os toca a vos, pues vuestro marido no ha podido recibir el segundo puntillón. Pero ella exclamó: -No, no, a las mujeres no se les pega. Y abrió la otra ventana, porque le corría el sudor por la frente, pero recibió un puntillón que la echó a volar por el aire, más alto todavía que a su marido, porque era mucho más ligera. Su marido le gritaba: -Ven conmigo. Y ella le respondía: -Ven conmigo tú, pues no puedo ir yo. Y continuaron flotando en el aire, sin conseguir reunirse, y quizá flotan en él todavía. En cuanto al joven gigante, cogió su barra de hierro y se puso en camino. 97