diversión dura poco, al igual que el recuerdo de los difuntos, por eso continúo
buscando un alma similar a la mía “mi otra mitad”. Mi llamado aún no es tan
fuerte como el que recibí aquella vez, pero aún continúo anhelando la
venganza y no renunciaré hasta conseguirla.
―Buen día, Sr. Dania. Iré a visitar a mi hermano, podría avisarle a mi madre,
muchas gracias.
Hola, me llamo Scarlett, soy muy alegre pero seria, a la vez. En mi familia
suelen criticarme porque creen que invento cosas todo el tiempo y a decir
verdad no los culpo por ello, ya que de pequeña me creé una voz interna para
no sentirme sola después dejar de ver a mi hermano, pero trato de ir lo más
seguido a visitarlo, no se encuentra muy lejos. Cada vez que voy a verlo le
pregunto cómo está, si necesita algo, y le cuento, mi día me saca una sonrisa
cada vez que lo veo; pero me enoja cuando las demás personas se burlan
diciendo que no existe y que no pierda el tiempo hablando con amigos
imaginarios y que consiga uno de verdad. La verdad es que no considero que
necesite a nadie más que a mi hermano, los amigos me parecen una pérdida de
tiempo, siempre hablan de las mismas cosas y de tonterías, como quién les
gusta y ese tipo de cosas; no pienso perder mi tiempo volviéndome como
ellos. Un día encontré el colgante de mi hermano tirado afuera de un instituto
y a decir verdad me pareció raro que él fuera a un lugar así, pero siempre fue
curioso, distraído y un poco torpe, pero lo quiero; desde ese día no volví a ver
más a mi hermano y ¿todas las personas comenzaron a olvidarlo? Parecía que
no hubiese existido jamás, pero yo jamás dejé de creer en él. Siempre me
demostraba su amor y me acompañaba en cada cosa que hacíamos. Aquel
lugar en donde hallé el colgante es uno de los lugares que más visito. Aún
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