CONTEXTUALIZACIÓN DE LA NORMA TÉCNICA:
En el año 2014 durante el gobierno de la ex presidenta Michelle Bachelet, se crea el“ Consejo Nacional de la Infancia y Adolescencia”. Dicho consejo interministerial tiene como propósito asesorar a la Presidencia de la República en materias de infancia para impulsar transformaciones necesarias para garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes del país.
En ese contexto, se genera una mesa de trabajo intersectorial entre el Consejo Nacional de la Infancia, Ministerio Público, Servicio Médico Legal, la UNICEF y el Ministerio de Salud, cuyo interés común ha sido diseñar un componente transversal e intersectorial para brindar una atención integral y oportuna a las personas que han sido víctimas de violencia sexual.
Una de las metas de esta comisión es mejorar la atención de víctimas de violencia sexual, principalmente a niños, niñas y adolescentes, que acuden a las unidades de emergencia hospitalaria de la red de salud pública. Por ende, mejora normativas existentes como la Norma y Guía Clínica para la Atención en Servicios de Urgencia de Personas Víctimas de Abuso Sexual( 8) la Orientación Técnica; Sala de Primera Acogida para Atención de Víctimas de Delitos Sexuales en Servicios de Urgencias( 8), y la Guía Clínica de Atención de NNA Menores de 15 años víctimas de Abuso Sexual( 10) para actualizar y perfeccionar lo que hoy es la Norma Tecnica Intersectorial para la Atención de Víctimas de Violencia Sexual( 11).
Se define como un tema prioritario común al intersector, construir un lineamiento técnico que apunte a resguardar los derechos fundamentales de las personas a recibir un trato digno y una atención informada, lo cual es fundamental para reducir las prácticas institucionales de victimización secundaria.
Lo anterior tiene relación con que desde el sector salud los procedimientos de atención a víctimas no han tenido una dependencia física exclusiva orientada a satisfacer las necesidades de las víctimas, atendiéndose tradicionalmente en los Servicios de Urgencia. El año 2005 se realiza un primer esfuerzo para implementar Salas de Acogida( Salas Thuthuzela) en la red pública de hospitales del país. La iniciativa no fue del todo exitosa, en parte, por la falta de formación y sobrecarga asistencial del recurso humano destinado para este fin.( 11)
De esta forma, y a partir de la evaluación intersectorial, se plantea la necesidad de retomar esta iniciativa dotando a nivel nacional de infraestructura y recurso humano capacitado y contratado especialmente para este fin. Esta estrategia se consolida a través de las Unidades Clínicas Forense, las cuales son direccionadas a través de la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud, y ejecutadas como proyecto en 16 servicios de salud del país, incluyendo el Servicio de Salud Araucanía Sur.
El objetivo de las unidades, es propiciar una instancia de articulación de la red de servicios de atención a víctimas, de apoyo social y psicológico, que representa la puerta de entrada para las personas afectadas por violencia sexual a lo largo del país, tanto a la atención misma como al proceso penal( 11).
La normativa define la violencia sexual como una grave vulneración de derechos, especialmente contra la libertad e indemnidad sexual, la cual tiene importantes consecuencias sociales y para la salud de las víctimas, constituyéndose por esta razón, además, en un problema de salud pública. Las consecuencias de la violencia sexual pueden manifestarse a corto, mediano y / o largo plazo, y afectar la salud física y mental de las / los sobrevivientes, además de generar profundas consecuencias socioeconómicas, provocadas por el estigma que implica ser víctima de violencia sexual, baja condición socioeconómica, niveles más bajos de participación de las mujeres en la política y en la fuerza laboral, así como el ciclo intergeneracional de violencia( 11).
En ese sentido, es necesario comprender que las víctimas de violencia sexual acuden a los servicios de salud en condiciones de alta vulnerabilidad, tanto física como psicológica, esperando ser atendidas de una manera digna y humana que les permita recuperar el control de sí, el dominio de su cuerpo y de sus emociones. La atención que se despliegue desde la red de urgencias, debe garantizar un trato digno y contenedor; con procedimientos estandarizados que permitan controlar los riegos que tiene el evento sobre su salud sexual y reproductiva, su salud física, su salud mental y su medio familiar y social.
IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO DE SALAS DE ACOGIDA EN EL TERRITORIO DEL SERVICIO DE SALUD ARAUCANÍA SUR:
El Servicio de Salud Araucanía Sur, ha desarrollado una estrategia local respecto a la
Alarcón C.
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