CRÍMENES POLACOS CONTRA LOS ALEMANES ÉTNICOS EN POLONIA crimenes_polacos | Page 99

frente, el cráneo estaba agujereado por una bala. Difícilmente habría reconocido a mi hijo en aquel estado, si no tuviera la lesión en la uña del pulgar derecho, y l a c a mi s a de deporte amarilla, las ceras y las medias no me permitieran identificarlo indudablemente. Debo mencionar que todas las partes golpeadas de mi hijo, estaba n negras. Perdí los sentidos delante del horrible cuadro. Además del cadáver de mi hijo, vi más siete que habían sido enterrados en Falkowo, junto c on Helmut. ¡ Todos los cadáveres estaban horriblemente mutilados! En casi todos los cadáveres faltaban l os dedos de los pies y de las manos. Casi todos los cadáveres tenían los vientres rasgados de manera que los intestinos colgaban hacia fuera. Recuerdo qu e, en uno, los ojos se hallaban arrancados. Las cabezas estaban todas muy hinchadas, pues habían sido aplastadas.
Fuente: WR II.
63. 9 mujeres alemanas, asesinadas en Neutecklenburg. El testigo Karl Schmidt, herrero en Neutecklenburg, mun. Wreschen, depuso bajo juramento:
El martes 5 de septiembre de 1939, tropas polacas pasaron, en su retirada del oeste, por nuestra aldea Neutecklenburg. El último destacamento de esa tropa- era infantería, pero no recuerdo el numero del regimiento – vi arrestar a otros 14 alemanes, llevándonos con ellos. Los s oldados usaban gorra y llevaban carabinas. Los presos eran 9 mujeres y 6 hombres. Entre ellos se encontraba mi mujer, Bertha Schmidt, n. Grawunder; mi suegra Wilhelmine Grawunder, n. Beeke; mi cuñado Paul Grawunder y mi cuñada Else Grawunder.
En el camino nos amenazaban con las culatas cuando no andábamos ligeros. Los soldados nos gritaron: "¡ Vuestro Hitler, en poco, os saldra de la cabeza!". A unos dos kilómetros de la aldea nos pusieron en fila a lo largo de una fosa, llena de agua, con la cara hacia la zanja. Después de quitarnos los relojes y el dinero, dispararon sobre nosotros, de atrás, de una distancia de 20 a 30 metros. He sido herido del lado derecho. No perdí los sentidos, pero me dejé caer en la zanja. Todos aquellos que habían caído en la zanja, fueron arrojados después. Muchos gritaron terriblemente, a lo que los soldados comenzaron, de nuevo a disparar sobre ellos. Mi cuñado fue arrojado por encima de mí, pero conseguí mantener la cabeza por encima del agua. Habiendo retirado a los polacos, y pasada media hora más o menos, oyó salir de la zanja. Estaba todo quieto, nadie más daba señal de vida, a no ser dos perros que habían sido baleados y que chillaban de dolor.
Fuente: WR II.
64. Masacres en Ostwehr. Oficial polaco del orden: "¡ Fíjate a todos!". Ostwehr, 15 de octubre de 1939. Centro de investigación de casos de violación del Derecho de las personas, junto al Supremo Comando de la Fuerza Armada. Presentes: Consejo del tribunal de guerra Hurtig.- Inspector de la justicia militar Pitsh. Buscado en su residencia, Willi Vel tzke,