4. Bruno Finke, obrero, de Kochfeld, nacido. A 15-11-1921 en Teschendorf, soltero, evangélico:
5. Edmund Schlabs, carnicero, de Kochfeld, nasc. A 11-5-1919 ibid., Católico- romano:
6. Bruno Nowak, ayudante de molinero, de Schlehen, nació. A 16-1-1908 en Liebuch, soltero, católico-romano.
Todos internados en la cárcel del tribunal de Posen- ad 1- 5 por grave infracción de la paz publica- ad 6 por amenaza.
El Tribunal Especial, reunido en la sede del Comando Militar de Posen, en su sesión del 25 de octubre de 1939, en la que tomaron parte: El consejero de tribunal de comarca del Schaeder, como presidente. El consejero de tribunal de comarca Dr. Kiep, El consejero del tribunal regional Wehl, como juez adjunto, El consejero de la justicia Rast, como escribano, Juzgó de derecho:
Que los demandados Skrzypzciak, Zaudzinski, Bambor, Finke y Schlabs son culpables de grave infracción de la paz publica, Skrzypiak del mismo crimen cometi do con armas, los demás por complicidad consciente y preeditada armados; el reu Nowak y culpable de amenaza; condena:
Los acusados Skrzypciak, Zaudzinski, Bambour, Finke y Schlabs, a muerte, el reo Nowak a( seis) meses de prisión; Los reos, con excepción de Nowak, pierden los derechos civiles por tiempo de vida; Al reo Nowak se descontará, por la detección preventiva, 1( un) mes de la prisión a la que fue condenado; Las costas del proceso correrán por cuenta de los demandados. Razones: En la noche del 3 de septiembre de 1939 se reunió en Kochfeld cerca de Tarnowo, un grupo de unos diez hombres jóvenes bajo la jefatura de los obreros, aún prófugos, Czapara y Szczechowiak, con el fin de, bajo la alegación de buscar por armas, invadir y saquear, por cuenta propia, a las familias alemanas y sus propiedades, en Koc hfel d. Se formaron parte de ese bando, entre otros, los Skrzypcziak, Zaudzinski, Bambor, Finke y Schlabs. Los demás complices, hasta la presente fecha, no pudieron ser arrestados.
Por las 20 horas del mismo día, el bando apareció frente a la propiedad del popular alemán Arthur Bussmann, labrador, rodearon la casa de vivienda, desplegaron de la cerca cierto numero de maderos, echaron por tierra cerca del patio trasero, iniciado, con gran ruido y, tumulto bajo palabras injuriosas, como " sangre de perro ", un bombardeo de piedras sobre todas las ventanas de la casa. En parte, se sirvieron también de los maderos como proyectiles. En total, se rompieron no menos de 47 vidrios y cuatro marcos de cristal, y dañaron cuatro persianas bajas. El testimonio de Bussmann, que estaba solo con su hermano, en aquella casa, temiendo