CRÍMENES POLACOS CONTRA LOS ALEMANES ÉTNICOS EN POLONIA crimenes_polacos | Page 147
por las detonaciones que no eran tiros de pistola. Apareció luego un primer teniente
polaco, de un destacamento de tanques, invitando a los civiles presentes a apuntar,
entre nosotros, a los que conocieran. Y un sargento afirmó haber descubierto en el
libro de notas de él, unos dibujos secretos. A este respecto debo señalar, en el prado
mencionado hace poco, el sargento haciendo un dibujo en el libro de notas del
mismo hombre cuando él (el sargento) se juzgaba inobservado. Este compañero fue
muerto, en la propiedad, por el propio primer teniente, con un tiro de pistola en la
nuca. En seguida los civiles llamaron a Wilhelm Busch de Neutomischel a quien el
primer teniente preguntó si era verdadera la afirmación de los civiles de haber
publicado un periódico alemán. Busch no puede responder porque no hablaba polaco
o porque no entendía la pregunta, el primer teniente cogió inmediatamente de un
garrote de goma, dandole con gran fuerza, en el rostro de Busch, repitiendo esos
golpes unas ocho veces. Preguntado entonces, una vez más, por el primer teniente, y
esta vez, en lengua alemana, se había publicado un peri ódico alemán, Busch lo
afirmó. El primer teniente le declaró entonces que, en este caso, actuó contra el
estado polaco. El lo se volvió de manera que se quedó mirando a sus ojos, y le dio
tres tiros en la nuca, matándolo. Los scouts de Graetz me llamaron entonces por mi
nombre. El primer teniente mandó que los scouts me buscar entre los presos, lo que,
sin embargo, no se hizo, porque unos soldados de infantería estaban justamente
trayendo a otros tres populares alemanes. Fue, probablemente, debido a este azar,
que escapé la muerte. Uno de los civiles que llegó al primer teniente, contando que
uno de los tres presos había organizado reuniones secretas, hecho que bastó para
que el primer teniente matase con un disparo de su pistola también a ese hombre,
sin al menos hacerle una sola pregunta sobre la denuncia. Ignoro el nombre del
asesinado, pareciéndome, sin embargo, que era de Iwno o de los alrededores de
aquella localidad. Los presos restantes recibieron orden de formar en filas,
evidentemente, porque el primer teniente, habiendo recibido, a la hora, nuevas
instrucciones, quedó ni tiempo para ocuparse con nosotros. Tuvimos que subir, uno
por uno, en un camión, recibiendo cada uno en las frentes garrotadas dadas por el
primer teniente. El camión nos condujo a Gnesen.
Fuente: W R II
98. Primer teniente polaco, cometiendo asesinatos masivos. Relato del
director de propiedades Paul Wiesner de Wollstein.
Posadowo, 4 de octubre de 1939. Centro de Investigación de casos de violación de
Derecho de las personas, junto al Supremo Comando de la Fuerza Armada.
Presentes: El consejero de tribunal de guerra Hurtig y el Inspector de la justicia
militar Pitsch. En busca de su residencia, comparece el director de propieda des Pa ul
Wiesner, administrador de las propiedades de Posadowo y, debidamente informado
sobre el alcance del juramento, siendo preguntado, depone: