Jesús López Estrada
quedamos con las siguientes bodegas: nosotros mediante
la agrícola 29 de febrero con tres silos con capacidad de
10,000 toneladas cada uno en Estación León Fonseca; la
LCA y el FDPAS, cada organización con el 50% de las
bodegas de Los Mochis, con capacidad de 70,000 toneladas;
Alonso Campos Encines y otros 200 agricultores con las
bodegas de Culiacán, con capacidad de 60,000 toneladas.
En nuestro caso somos 93 socios de 23 ejidos, que en el
segundo año de operación pagamos los 6 millones de
pesos de la licitación. De la producción que acopiamos,
en general un 70% es generada por nuestros socios y un
30% es producción de los campesinos que habilitamos
con semilla y fertilizante y que nos venden a nosotros por
ese hecho (2013).
Al abordar las ventajas que tiene el organizarse, lo mismo para demandar del
gobierno mejores precios, que con otros compañeros en el proceso productivo,
Alonso Campos Encines, presidente de la SPR “Almacenes Colhuacán”,
afirma que:
Una ventaja de los productores que demandábamos mejores
precios a las cosechas es que aprendimos a defender nuestro
patrimonio y a tratar de apropiarnos del proceso productivo.
Nosotros nos hemos organizado en una sociedad de
producción rural como dispersores de crédito, tenemos
nuestros propios fondos de autoaseguramiento, en lo
individual tenemos maquinaria agrícola, y 200 productores
adquirimos de SERANOR bodegas de acopio. Hoy en
nuestra empresa los socios tienen más ventajas que los
productores individuales, también damos la pelea en los
módulos de riego para estar representados y garantizar el
agua. Sin embargo, la disputa real y más pesada no es entre
los sinaloenses o los michoacanos, es con los productores
estadounidenses, ya que ellos tienen a su favor, desde el
inicio de los ochenta a las políticas entreguistas de los
tecnócratas (2013).
Los productores enfrentan cíclicamente el problema de la comercialización
de los granos, los créditos inoportunos, además de las plagas y el alza de
los insumos, a lo que se han sumado en los últimos años las contingencias
ambientales.
La sequía y los “buenos precios” del maíz
El campo sinaloense fue devastado por fuertes heladas que se presentaron
en el mes de febrero de 2011, es decir, con el ciclo agrícola otoño/invierno
muy avanzado. La superficie sembrada de hortalizas y de granos fue de
160