Crisis Civilizatoria | Page 124

J. Luis Seefoó Luján Hipotéticamente, el excesivo empleo de agroquímicos causará la irrupción de nuevas plagas no controlables con los pesticidas convencionales, como ya ocurre con la paratrioza en la papa, y esto trasladará la fresa a otras entidades. Aplicar ahora más de cuarenta aspersiones por ciclo, introducir nuevos acaricidas en períodos más cortos, enfrentar el trips como una plaga, son signos superficiales de la alteración de la cadena trófica. Sea por el clima, agua, suelo y/o la mano de obra, las nuevas plantaciones en Tupátaro, cerca de Morelia, en Penjamillo (San José de Rábago y Hancihuacaro), así como la gran extensión cercana a Santiago Tangamandapio, muestran que las empresas promotoras de la plantación y compra permanentemente buscan otros nichos agroecológicos donde sea redituable invertir su capital con menores riesgos. Otra condicionante es la expansión urbana que no tiene fronteras y continuará sepultando los suelos con la consecuente presión sobre la renta agrícola. La especulación urbana, el arribo de negociantes de bienes raíces y de constructoras a la administración municipal, las altas tasas de interés y la baja en la rentabilidad agrícola influyen para generar una sobreoferta de terrenos urbanizables en detrimento de la agricultura. La consolidación de los grandes centros comerciales y la formación de un consumidor de frutas y hortalizas inocuas incentiva el uso del plástico, tanto en la producción agrícola como en el embalaje, transporte y exhibición en anaquel. Con ello, los costos por la inocuidad tienden a elevarse, afectando aún más a los freseros medianos y pequeños, que gradualmente saldrán del mercado. La dirigencia de la Unión Agrícola Regional de Productores de Fresa, que también ocupa la administración de los consejos estatal y nacional, asume el discurso de la inocuidad y cada vez se diferencia menos de las empresas promotoras de la plasticultura y riego presurizado. Con ello se diluye la posición campesina, que representó a la Unión en los años ochenta y que encabezó las últimas movilizaciones freseras de inicios y mediados de los noventa. En suma, en contra de este modelo agro exportador, la escasez de agua será una limitante que se subsana hallando otros productores en espacios no explotados. Otros retos son las potenciales alteraciones de la cadena trófica, acompañada de mayores dosis y/o variedad de biocidas, así como las restricciones a la exportación por detección de plaguicidas prohibidos. A favor de la plasticultura juegan la creciente demanda de frutas y hortalizas frescas y limpias, por consumidores cada vez más preocupados por una ingesta más sana, la interiorización de la <> como una forma de vida, que asegura la compra de aquello que brinde certidumbre (agua purificada, fresas virginales), y la ubicación de las empresas promotoras en los eslabones más dinámicos –y rentables– de la cadena. 122