Country Magazine CMag 21 | Page 42

PSICOLOGÍA El sufrimiento no otorga derechos especiales Ante un genuino dolor, o ante la presencia de personas que atraviesan verdaderos duelos, generalmente se abre en los demás, una espontánea compasión, humanidad y solidaridad. Es algo biológico y hay un impulso natural de acompañar. Sin embargo el sufrimiento es otra cuestión y a menudo, suele despertar en los demás el deseo de alejamiento. J. Garriga, sostiene que hay un sufrimiento inevitable que es aquel que ocurre cuando nos visita el dolor de los hechos de la vida y hay otro sufrimiento evitable que es aquel que experimentamos como resultado de todos nuestros esfuer- zos para evitar el dolor y nuestra incapacidad para aceptarlo. Lo inevitable es el impacto y el dolor ante los sucesos acae- cidos ya que, podemos hacer algo con lo ya ocurrido? Sartre sostiene, ”lo importante no es que han hecho conmigo, sino lo que he hecho con lo han hecho conmigo”. Podemos elegir la manera de vivir las experiencias. Ante la gravedad de al- gunos acontecimientos de la vida, hay personas que ingresan al camino del sufrimiento inútil: quejas, victimas, resentidos, justicieros, etc. Ellas son solo posturas o corazas para evitar la embestida hiriente que sufrió el corazón y nos alejan de nues- tro ser, generando además, molestia, evitación y sufrimiento en los demás. Podríamos distinguir asi, el dolor es la emoción que se acti- va y que nuestra biología pone a nuestra disposición cuando las experiencias nos duelen, cuando contactamos con viven- cias de pérdida, cuando debemos soltar aquello que tanto queremos o cuando queremos alcanzar algo y no llega y el sufrimiento es una lucha contra los hechos. Ninguna emoción es peligrosa en sí mismo, lo que puede ser disfuncional es la permanecia anclada a alguna de ellas ya que las emociones se caracterizan por moverse, ir, venir, irrumpir y desvanecerse. Quien atraviesa el camino del dolor, logra integrar lo difícil, avanzar en los duelos y enriquecer la vida, quien queda an- clado al sufrimiento, preso de sus gemidos, congela su mirada 42 en su propio ser y no puede contemplar a los demás ni a la realidad circundante. Ante un dolor muy fuerte que nos golpea la vida, la pregunta sería que actitud vamos a tomar?, que destino le vamos a dar a esa emoción que hoy nos trae desconsuelo. Permanecer en el estado de sufrimiento vivido no otorga derechos especiales, solamente nos congela en un rol de víc- tima, genera más dolor en el otro y habilita al niño interior tirano y dolorido a que gobierne nuestros días. Abracemos con valentía y coraje las experiencias que nos van surgiendo. Solo así podremos mirar y calmar al niño in- terior herido desde una nueva perspectiva más adulta para entender, aprender, avanzar y alcanzar el bienestar personal. MARIA EUGENIA CINTOLO Licenciada en Psicología eugeniacintolo@hotmail.com Consultorio: Edificio Sky Glass II Del Viso.