El otro libro era el regalo de mi hija , The wave in the mind . Marqué muchas frases , pero hubo una que fue la chispa de mi nueva vida : « Recordar es un acto de la imaginación . Cualquier relato que hacemos de nuestra experiencia es un ejercicio para reinventarse ». Estaba decidido . Tan pronto como saliera del hospital me pondría a escribir , atrapando recuerdos antes de que se perdieran en el laberinto de la memoria . Los cinco años previos vividos en California me habían dejado cierto desasosiego emocional . Fue una experiencia preciosa , conocí personas magníficas , pero en los retos de la vida también aparecen a menudo seres difíciles . Esos que te hacen gastar mucha energía y te dejan mentalmente exhausta . También más fuerte que nunca , esa es la verdad . Ese libro azul que me había regalado mi hija vino en el mejor momento para animarme a escribir no ficción creativa sin miedo . Sí , podría escribir lo que sintiera con total libertad . Creative non‐fiction , ese era el concepto clave que necesitaba para sentirme libre al escribir sobre vivencias reales , sin preocuparme de si recuerdo con exactitud o si mi memoria tiene personalidad propia y usa la imaginación para recrear los relatos . También me había animado Anne Lamott al afirmar que escribir memorias es un acto privado de servicio público . Siempre me consideré una servidora
16